lunes, 8 de abril de 2024

Pico Lecherines.17 de marzo de 2024


      Igual me repito, pero hay ansia de nieve después de un año tan miserable en cuanto al blanco elemento. Así, nos juntamos una buena cuadrilla para hacer el Pico Lecherines. Fue una buena alternativa al frecuentado Aspe. Todavía con nieve abundante, de hecho, los últimos kilómetros de la carretera los hicimos con los esquís puestos.

    El sol pronto está alto y calienta, pero giramos enseguida al oeste entrando en un valle en sombra que nos  lleva a la base de  una muy larga pala que con cuchillas nos lleva al Collado de Estiviellas, donde dejaríamos los esquís para, por  un sencillo  corredor, subir  a la cumbre. El descenso del collado empezó siendo una maravilla, pero cuando pasamos de la sombra al sol enseguida se transformó en nieve enganchona y tuercerodillas. Y así, con cuidado, pero con nieve hasta los coches, kilómetros más abajo de donde generalmente se calzan los esquís, acabamos esta estupenda ruta

jueves, 4 de abril de 2024

Chipeta , Petraficha y Quimboa.16 marzo 2024


   Este final de invierno nos ha traído un regalo en forma de un buen paquete de nieve, lo que nos va a  permitir hacer esta ruta que incluso un año normal es difícil encontrar en condiciones .Así, una calurosa mañana de mediados de marzo, nos juntamos con los esquís José Mayora y yo ,y otro Javier, que va a hacer la misma ruta con raquetas.

    Salimos   desde el  mismo Camping de Oza por la carretera con los esquís puestos ,al final de la pista  giramos bruscamente hacia la izquierda hacia el Collado de Petraficha , al llegar, nuevo giro a nuestra   izquierda  y con cuchillas coronaremos la primera cumbre, la del  Chipeta  Alto. Descendemos de nuevo al collado para encaramarnos al cordal que une el Petraficha y el Quimboa Alto. Tras recorrer estas cumbres iniciamos el descenso con unos giros de calidad al principio para enseguida transformarse en una nieve pastosa, muy profunda y muy difícil de esquiar. Vamos esperando a Javier, que con raquetas se está dando una paliza tremenda, sobre todo porque no se detiene para no quedarse muy atrás, sin embargo nunca  tuvo un mal gesto ni una mala cara. Este chaval está más fuerte que el vinagre.

   Cerramos la ruta circular viendo como la pista nevada, entre las altas temperaturas y las orugas de unos camiones   militares, se ha quedado ya sin nieve. Pero ha sido un lujo recorrer este rincón con un ambiente tan invernal en un año miserable de nieves