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lunes, 27 de abril de 2026

Sierra Nevada con esquís: Un intento a la Integral de los Tresmiles. 1 -5 marzo 2026 . Parte 2


  Amanece nuestro tercer día por Sierra Nevada. Hoy el pronóstico del tiempo es malo y nos olvidamos de la etapa prevista. Jesús, en su furgoneta, nos aproxima al refugio del Puntal , situado a unos 2.000 metros, al que llegariamos foqueando por una pista entre pinos.

  El refugio es estupendo, con una cocina grande, mesas y camas: un refugio de lujo. Y más de lujo fue el almuerzo que nos esperaba: tocino y vino, otra forma de entender la nutrición en montaña.

  Seguimos avanzando con el tiempo como previsto: malo.Poca visibilidad y mucho viento, hasta que en un momento dado confirmamos que no merece la pena seguir (íbamos hacia el Tajo de los Machos) Así que quitamos focas, regresamos al refugio y continuamos por la pista hasta la furgoneta, donde llegamos con una buena nevada y tormenta eléctrica.

  Enfilamos posteriormente kilómetros Alpujarra abajo para subir por carretera hasta las pistas de Sierra Nevada, donde llegamos con una buena nevada que hace prometer lo mejor para el día siguiente, ya que volvía el buen tiempo.

  Y así fue: a la mañana siguiente, con todo recién nevado y un día despejado, salimos hacia el Veleta. Ascendemos lentamente por la parte exterior de las pistas. Ralph no va bien, así que nos dividimos: Jesús se queda con el y yo con unos amigos suyos. Con ellos subo hasta la cumbre . Las vistas son impresionantes y no hacen sino dar una idea de lo que me había perdido: las caras norte del Veleta y la Alcazaba, el Mulhacén, espectaculares.

  Comenzamos el descenso. Las pendientes no superan en general los 30 grados, pero la cantidad de nieve caída nos hace bajar con cuidado Un poco más abajo, tras unos pocos metros por pistas de esquí, nos desviamos hacia la derecha, por el exterior, hacia el valle de San Juan, con nieve muy variable —venteada y polvo— hasta que, en un momento dado, se transforma en nieve polvo continua, convirtiéndose en un bajadón lujoso hacia el antiguo refugio de San Francisco, en un descenso que parece no tener fin.

Según me comentaban Manolo y Enrique, los granadinos con los que subí, aquello era algo excepcional. Seguimos avanzando en este paisaje tan curioso, completamente blanco, con fondo ocre casi brillante, hasta que muere la nieve.

  Ponemos de nuevo  focas y ganamos desnivel hasta el Albergue Universitario. Alli esperaban a la televisión de Canal Sur para hacer un homenaje a Ana Alonso,la doble medallista  en los Juegos Olímpicos de esquí de montaña, pues Jesús tiene mucho que ver con este triunfo.

  Después de esto, Jesús me deja en Granada, donde aún me espera un día de tapeo y turismo por esta maravillosa ciudad. Un buen broche para acabar estos cuatro días en los que la travesía no pudo ser, pero que han sido igualmente unos bonitos días en estas montañas tan diferentes y lejanas.

martes, 31 de marzo de 2026

Sierra Nevada con esquís: Un intento a la Integral de los Tresmiles. 1 -5 marzo 2026 . Parte 1



Hace años que me andaba por la cabeza la idea de intentar la integral de los tresmiles de Sierra Nevada: ascender  sus tresmiles por el cordal, y por fin este año  los astros se alinearon para ello.

Arrancamos el primer día desde el refugio de Postero Alto, al que llegamos el día anterior a través de una buena kilometrada por asfalto y, sobre todo, por pista, hasta este refugio situado a 2.100 metros de altura en la vertiente norte de la sierra, aproximadamente entre la unión del tercio occidental con el central.

Salimos porteando. La previsión es de mucho hielo en altura debido a los muchos días de intensos vientos de más de 100 kilómetros por hora, pero sin embargo, con cuchillas y por las pendientes suaves, esto nos permite ascender sin complicaciones.

Sin embargo, ya desde la mañana el viento sopla bien y la calima se ha instalado, reduciendo mucho la visibilidad. Esto nos hace continuar por un collado más bajo de lo previsto, llamado la Piedra de los Ladrones. Y en estas condiciones, iniciamos un descenso por largas laderas por el valle de Trevélez. La visibilidad nos impide ver el mar, que según Jesús, lo teníamos delante 

Sin embargo, bajamos esquiando  hasta unos metros del Cortijo de los Horcajos, donde Jesús, nuestro guía, ha habilitado una cabaña de pastores de su familia a 2.500 metros, formada por varias estancias que ha rehabilitado con placas solares y wifi, que desgraciadamente el viento había arrancado unos días antes. lo tiene preparado con colchones, edredones, a todo lujo, y donde nos esperaba una pata de jamón de Trevélez, pan de pueblo, buen vino y un guiso de lentejas. Difícil de creer en semejante lugar 

Nuestro segundo día amanece con buen tiempo. Vamos avanzando tras un corto porteo por el Valle del Goterón; sin embargo, se vuelve a instaurar el viento intenso y la calima, aunque menos que el día anterior. El ritmo es lento y mi compañero de viaje, el alemán Ralph, no va bien. Así que, llegado un momento, con la Alcazaba y el Mulhacén que se ven a medias , me anima a que continúe solo. Con toda la prisa que puedo, tiro hacia la Alcazaba , con mucho viento que me complica mucho la transición para bajar y me impide disfrutar de este momento de cumbres solitarias.

Llevamos ya dos días y no hemos visto ni una huella de esquís ni de gente andando. Esto es tremendamente solitario.

Como digo, sin perder tiempo y con mucho viento, inicio el descenso por nieve dura e irregular, pero en laderas suaves, hasta unirme a mis compañeros Jesús y Ralph para empezar un fabuloso descenso por nieve primavera y tonos ocres por la arena del desierto, hasta una acequia, donde, empalmando algún leve nevero y con los esquís a la espalda, llegamos a Trevélez.

La idea era continuar ese día al refugio de Poqueira, pero está cerrado por obras. Sin embargo, esto permitió un momento mágico: poder llegar,vestidos de romanos después de salir dos días antes de Pamplona, a un pueblito andaluz con las típicas casitas blancas, una cosa curiosa y que me encantó.

viernes, 27 de febrero de 2026

Travesía Astún Portalet. 21 febrero 2026


 Clásica travesía del Club Deportivo Navarra,que suele ser la primera organizada de la temporada de esquí de montaña, pero que este año no pudo ser en su día por mal tiempo y condiciones peligrosas. Manda narices que tras varios años suspendiendo por poca nieve, este año por lo contrario, por exceso de nieve - y borrasca-.Al fin, tras varios meses de mala meteo y con la incertidumbre del riesgo parace esta una buena opción. Cómo otras veces, subida al Collado des Moines, larga bajada a la Cabaña de la Glere, subida al Collado de L'lou , donde los más fuertes hicieron la cumbre del Peyreget , y después como un tiro en descenso largo y suave hasta  un poco más abajo del Puerto del Portalet. Un día perfecto tras 3 meses de mal tiempo y peores condiciones 

lunes, 6 de octubre de 2025

Travesía Arolla Saas Fee. Parte 2. Ascensiones al Allalinhorn y Breithorn


Hoy intentaremos el Allalinhorn, uno de los cuatromiles clásicos de la zona de Saas-Fee. Desde el refugio Britannia, casi sin darnos cuenta, nos plantamos en la parte alta de las pistas de esquí. Es curioso ver los montones de nieve almacenados con regla para mantener las pistas en verano.


Saliendo del Britania Hütte

Pronto dejamos atrás los ruidos y las estructuras metálicas, y avanzamos por las laderas, rodeados de grietas. Poco a poco ascendemos hasta el collado, donde ya no hay grietas visibles. Allí nos encordamos y continuamos por pendientes suaves hasta la antecima. Cambiamos esquís por crampones y, tras recorrer una corta, afilada, sencilla y espectacular cresta, alcanzamos la cruz de la cumbre.

Estamos contentos, y no es para menos. Llevamos varios días disfrutando y esto es la guinda del viaje, aunque todavía no ha terminado.

Camino del Allalinhorn

Comenzamos el descenso por nieve algo dura, pero a partir del collado la nieve se transforma, e incluso encontramos tramos de nieve polvo. La bajada, bordeando las enormes grietas del glaciar, resulta espectacular. Finalmente llegamos a las pistas de esquí, donde toca bajar, bajar y bajar… por pistas larguísimas hasta el mismo pueblo, pasando de un entorno glaciar a la plena primavera.

Nos toca buscar ahora nuestro alojamiento, en un valle bastante alejado de la zona. Al tomar el autobús, un simpático chófer, encantado de escucharnos, nos dejó pasar gratis, pues le recordamos que le quedaba poco para jubilarse e irse a vivir a Canarias con sus 60 años. Ya sabe ya.

Con temperaturas veraniegas vamos enlazando autobuses y trenes hasta el alojamiento. No somos los únicos: por el camino suben y bajan esquiadores con todo el equipo de travesía, en contraste con el calor que encontramos.

A la mañana siguiente llega nuestro último día. Deshacemos el recorrido anterior para intentar el Breithorn. El tiempo está cambiando y tenemos una ventana por la mañana, así que decidimos coger el teleférico desde Saas-Fee que nos deja en la parte más alta, confiando en que aguante.

Sin embargo, no es así. A mitad de la ascensión la niebla se nos echa encima y el viento arrecia. Alguna vez vemos algún esquí bajar como un misil sin su esquiador. Y así, poco a poco, seguimos ascendiendo hasta la cumbre.

De vez en cuando nos adelantan corredores que entrenan por parejas, encordados y perfectamente sincronizados. Otro deporte. 

Al final, en la cima, Isra —que es perro viejo— nos conduce unos metros hacia otra vertiente, donde el viento amaina lo suficiente como para prepararnos para el descenso. Eso sí, sin perder un minuto 

Cuando iniciamos la bajada, volvemos a ver cómo, en medio de la niebla y el intenso viento, algún esquiador pierde un esquí, que se desliza como un bólido ladera abajo.Esquí perdido imagino 

El descenso dista de ser glorioso: no encadenamos giros, bajamos lentamente, intentando no perder el contacto visual entre nosotros, pues la visibilidad es nula.

Ya en el teleférico, la visibilidad mejora y enlazamos con la parte alta de las pistas de Saas-Fee. De nuevo nos espera un descenso interminable por estas pistas enormes, que nos conducen otra vez al pueblo.

Estamos felices: ha sido todo un éxito de travesía.Cogemos de nuevo los trenes, rodeados de esquiadores que suben y bajan, hasta Arolla y, finalmente, a Ginebra. Tras una mañana de turismo, nos toca regresar a casa.

Ha sido un placer compartir estos días y no tengo más que agradecimientos para Isra, Nerea, Miguel y Javier




martes, 16 de septiembre de 2025

Con esquís por los Alpes del Valais: De Arolla a Saas Fee. Abril 2025. P...


Casualidades de la vida: en este viaje conocí a un grupo de amigos con experiencia en estas lides, gente maja que hizo que el trayecto fuera todavía más disfrutón. La idea fue suya: se habían quedado sin la última etapa de la legendaria travesía Chamonix–Zermatt por mal tiempo, así que tenían ilusión por acabarla y, de paso, alargarla hasta Saas-Fee, incluyendo algún monte de la zona.

Primer día: hacia el nido de águilas

Arrancamos desde Arolla y dedicamos el primer día a encaramarnos a ese nido de águilas que es la cabaña Bertol. Tiene una entrada curiosa, por unas escaleras metálicas de varias decenas de metros. El lugar es un auténtico balcón sobre los glaciares de Mont Miné, Ferpécle y Manzettes. Los atardeceres y amaneceres desde allí no tienen desperdicio.



Final de la travesía clásica

Al día siguiente finalizamos por fin la legendaria Haute Route. Ascendimos por terreno muy suave hasta la Tête Blanche. En el descenso encontramos la nieve bastante trillada y dura, como resultado de muchos días seguidos de anticiclón, de la época del año y del hecho de que se trata de una de las rutas más transitadas de los Alpes.

Sin embargo, el descenso —largo, muy largo—, con el Cervino de frente y acabando en la misma Zermatt con los esquís puestos, fue una experiencia de esas que bien merecen repetirse.

Hacia nuevos valles: cambio de rumbo

Al día siguiente salimos de forma variada: primero por una escalera, luego con crampones, después por una pista de esquí... y finalmente pusimos focas. Subimos al collado Pfuiwje y desde allí iniciamos el descenso hacia el valle.

Fue un descenso engañoso. Nieve polvo al principio, que luego desaparecía bajo nuestros pies sin previo aviso. Algunos bajamos dejando una huella tipo raya-punto, y sufriendo para salir de esa nieve hueca sin fondo tras cada caída

Último esfuerzo: hacia el Täschhütte

Ya en el fondo del valle (Täschalp, según los mapas Swisstopo), vimos que la vertiente contraria estaba completamente pelada. Tocó remontar un buen desnivel con los esquís a la espalda hasta alcanzar el Täschhütte.

Fin de la primera parte.


lunes, 21 de abril de 2025

Trekking al Campo Base del Dhaulagiri. Parte 2. Octubre 2024

Amanece en el campo base del Dhaulagiri.

Partimos entre las grietas del glaciar cubiertas de piedras, bajo la sombra de paredes inmensas por las que retumban aludes de rocas. Hay discusiones entre la guía y el cocinero/jefe de los porteadores sobre el camino a seguir, pero pronto , estos,nos demuestran que lo conocen muy bien.

Ascendemos, dejando atrás el glaciar. El aire se enrarece y cada uno lleva su mal de altura como puede. Alcanzamos el Paso Francés, a 5.300 metros. Allí, nuestra guía realiza su rito: se santigua de forma peculiar tres veces, da una vuelta al hito, reza y recoloca las banderas de oración. Un ritual que no entendemos, pero que respetamos en su solemnidad.


Postureo con el Dhaulagiri detrás


Desde aquí descendemos al Valle Escondido. Los glaciares quedan atrás. Todo es árido, inmenso. Las montañas y sus hielos se alejan. Bajamos rápido hasta las tiendas: aún dormimos a más de 5.000 metros. El frío cala hondo.



Campamento en el Valle Escondido

Al día siguiente subimos al Thapa Pass. El entorno es espectacular estamos rodeados de gigantes de siete y ocho mil metros. Los Annapurnas vigilan, eternos.


Los Anapurnas nos vigilan bajando a Yak Kharka


Descendemos por terreno nevado y niebla hasta Yak Kharka. Es la última noche en tienda. Menuda tarta de celebración nos regaló nuestro cocinero, no sabemos como pudo con tan pocos medios.




Marpha marca el regreso a la civilización.

Carreteras y coches. Un choque que hubiéramos preferido evitar.



Seguimos por el fondo de valle que forma el río Kali Gandaki, una de los más profundos del mundo . Primero por pista, luego entre arrozales. La etapa final nos regala millones de escalones cuesta abajo. Llegamos al final del trekking bendecidos con otro rito incomprensible para nosotros, ofrecido por la familia regente de un lodge. Y luego, el típico destartalado todoterreno que nos lleva de regreso a Pokhara.


En Katmandú, el viaje se cierra. El grupo se despide. Queda el recuerdo de la aventurilla vivida y los deseos de volver a compartir otras







 

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Trekking del Mgoum y desierto de Merzouga. Parte 4 y final del viaje.Octubre 2023

 

                       Tres murcianos y un pamplonés en tierra bereber.

Un guía, tres muleros y de estos un fino cocinero.

Así comenzamos una larga caminata de seis jornadas

por diversos entornos: cultivos, planicies desérticas,

ríos, alta montaña… Ésta en nuestro punto de mira

desde que en cada uno fraguó la cumbre del Mgoun,

en el Alto Atlas. Al final de cada jornada parada y

fonda, en unas albergados, en otras acampados,

bien halladas todas ellas. En una de estas el río nos

embarcó hacia la desconocida Ifastas, donde los

duendes sacaron de su pequeña chistera un sinfín

de deleites.  

El viaje -todos los viajes-  es como un puzzle a

componer. Para que todas las piezas queden

colocadas, habrá que lidiar, también, con lo

inimaginable, en especial con la montaña.

Nos comimos la guinda –la cumbre- con una buena dosis

de euforia y ¡hala, a seguir disfrutando!

 

A vosotros que hicisteis posible unas disfrutonas jornadas.

                                                                             Posefo

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Trekking del Mgoum. Parte 1. Marrakesh- cascadas de Ouzoud y trekking hasta Tarkaddyt. Octubre 2023


                                 El viaje, ¿lo elegimos o nos elige?

    Marruecos.
    Paisajes duros como quienes los habitan,
rios que alivian la sed de la tierra que alimenta a quienes la trabajan, llanuras inmensas
en cuyo horizonte comienzan las alturas, montañas donde el pastor sin la ayuda del
ladrido y la autoridad del perro ante el rebaño, lo sustituye con el grito y la piedra.

   Nuestro destino la cumbre del Mgoun, situado en el Alto Atlas, la excusa perfecta para
una nueva travesía. Y es que el viajar crea dependencia, las montañas envenenan y no
existe antídoto que valga. Cuando regresamos a nuestra rutina, el recuerdo continuará
viajando y no se detendrá.

   Para el viaje, la aventura, puede no ser necesario el traslado a lugares remotos, te
podrán atrapar a la vuelta de cualquier esquina.

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Nota. gracias Posefo  por estas bonitas lineas. Estupendo compañero de viaje, ¡¡ y con mucho arte!!!

lunes, 21 de agosto de 2023

Silvretta .abril 2023. Parte 2ª

    Y sigo recordando aquellos fabulosos días:

    Cuarto día, del Weisbadener Hutte subiríamos al bonito Rouer Kopf, otro buen descenso  para ascender a otro collado  con su buena bajada  hasta el refugio. Otra vez otra parte del grupo ponemos focas y subiríamos al collado   Tiroler Gletcher y seguir gozando de esta nieve.

   Quinto día, hoy tocaría la guinda del pastel.  Por suaves pendientes subimos  al  plató donde destaca el Piz Buin, nuestro techo. Pero vamos lentos, se nos hace tarde, y aunque el día es perfecto  no nos sobran horas.  Una pena. Decidimos continuar hasta el bonito Silvretta Egghorn , y de aquí al refugio Silvretta, al que llegaremos después de un fabuloso descenso con la mejor nieve. Allí la guarda se niega a darnos ni una  cerveza ni casi saludar hasta que no estemos todos reunidos, lo mismo que con otros grupos. Al final, con rigor marcial, una vez todos juntos, nos enseña el refugio y su funcionamiento. Parece el salón de una casa de una familia de los Alpes suizos, sin embargo las habitaciones y los pasillos nos hacen sentir como sardinas en lata.  Yo ni siquiera quepo de pie. Para compensar, como   hemos disfrutado tanto del descenso, una parte del grupo decidimos ascender hasta una rimaya cuyo nombre no recuerdo  para disfrutar de otro tremendo descenso en esta nieve polvo que nos está tocando todos los días

  En nuestro sexto y último día,  otro escaso desayuno (eso sí, conejos de pascua de chocolate y felicitaciones no faltaron en las mesas) y amanece nevando, sin embargo la suerte está con nosotros y en una hora sale el sol .Ponemos crampones para ascender a nuestro último collado con un amanecer rosa precioso y continuar descendiendo primero por nieve polvo y primavera después hasta el lago Silvretta Stausse. Llegaríamos así a las pistas de fondo que en una interminable y dura remada nos dejaría en las pistas de esquí de Schgl donde tomaríamos un bus –gratuito- que nos dejaría en Galtür, cerrando así este regalo de  círculo

   Ya no queda sino una cena de despedida y recordar estos días en que la suerte nos acompañó con el mejor tiempo y nieve, aunque no consiguiéramos la cumbre el Piz Buin


jueves, 3 de agosto de 2023

Pedals de Foc , dias 3 y 4, 6 y 7 julio 2023


   La tercera noche la paso intranquilo. Las distintas webs dan lluvia todo el día y la ruta de hoy, además, discurre en su mayor parte por encima de los dos mil metros. Incluso me planteo cancelarla. Así amanece lloviendo en Espui, pero no me queda otra. Desayuno y deja de llover. Desconfiado arranco para arriba. Me toca subir al Coll de Triador, mil metros de ascenso por pista en 12 kms, en los que, contra todo pronóstico, aparece el sol. No me lo puedo creer. Voy subiendo dejando cada vez más abajo el pueblo de Espui, pero de forma cómoda consigo llegar al collado. Estoy a más de dos mil cien metros y se respira ambiente de gran montaña. Aquí me encuentro con una estatua en madera del logotipo de Pedales del Mundo. Tras las fotos de rigor  empiezo el descenso por la vertiente contraria de la sierra. Pedaleo por la cabecera de  verdes valles  con grandes espacios abiertos que  prometen unas bonitas horas de bicicleta. Pero me encuentro que el camino es arcilla y enseguida se me forman grandes tormos de barro que me bloquean la bici, obligándome a empujar o portearla, con los kilos que suponen el barro pegado y que casi me funden. Al final la arcilla pasa, y vadeando arroyos y tramos con suelo mezcla de arcilla, tierra negra y boñigas de vaca, la bici se va limpiando mientras  el ambiente se hace más espectacular. De esta forma llego al Coll de la Portella (techo de la ruta, 2268 m) y  al Coll de la Creu d’Eixol, donde se abre un horizonte de grandes montañas  y donde empiezo a bajar a toda velocidad atravesando las pistas de esquí de Espot y más de 1.000 m de desnivel en 12 km, casi nada. Espot, donde me alojaría, es ya otra cosa: muchos hoteles, mucha gente y ambiente turista muy diferente a lo vivido hasta ahora. 

Cuarto día y final. Tras unos pocos kilómetros en carretera, empiezo a unir senderos, a veces técnicos, con tramos de asfalto y pueblos con sus bonitas iglesias románicas. Paso por el Bosc de Gerdar, espacio protegido donde no se puede pedalear pero esto permite  disfrutar más de este abetal de cuento.

Paso también por Alós d’Isil, que me recuerda aquellas transpirenaicas del Club Anaitasuna cuando era joven. Un largo tramo de carretera primero y de pista después me deja en Montgarri. Aquí me siento como llegado a otro planeta. Hay muchos coches,  mucha gente y mucho ruido. No sé si será lo habitual en verano y, supongo, también tendrá que ver  el paso por aquí  de una carrera de montaña que debe ser importante. Queda ya poco, toca ahora una suave subida hasta el  Pla de Beret. Nunca lo había visto sin nieve pero sigue siendo un bonito lugar. Empieza aquí un descenso larguísimo, en el que voy frenando para no asustar a los corredores con los que comparto camino. Y así, con pena y de una forma espectacular y divertida acabo la ruta en la misma oficina de Pedales del Mundo en Vielha. Fin


jueves, 27 de julio de 2023

Pedals de Foc. Dias 4 y 5, julio 2023


   La Pedals de Foc puede ser la primera y desde luego es la más conocida de la rutas de la franquicia Pedales del mundo. Desde   Viella (Vielha, nombre oficial en occitano) rodea el parque de Aigüestortes y Sant Maurici. 

   En mi primer día amanezco con   las nubes tapando las montañas. El tiempo es dudoso aquí en Viella, donde me recoge un taxi que me deja en la boca sur del túnel, junto al refugio de Conangles. Y para mi sorpresa llueve, y mucho además. En estas condiciones y porque no me queda otra, comienzo a pedalear chorreándome   agua por todos lados. Vadeo un primer arroyo que baja muy crecido, vadeo un segundo y un tercero, pero este cubre más de lo pensado y el agua y las piedras me mandan a mi por un lado, a  la bici por otro y el GPS por otro. Por un momento pienso que se me ha acabado el viaje pero afortunadamente no pasa nada. Un poco más adelante deja de llover, vuelve a llover a ratos   y así, por un técnico y mojado  sendero,  llego hasta al Coll de Sarreras, uno de los pasos a  la Val de Boí, con alguna que otra caída por resbalón, muy aparente pero sin consecuencias. Continuo por una bajada divertida pasando por pueblitos con esas iglesias románicas tan bonitas que por algo son patrimonio de la UNESCO. Subida final al Coll y emita de Sant Salvador, con   vistas espectaculares para continuar sin contratiempos hasta  Castellars. Estoy solo en el alojamiento, imagino que por eso, me trataron como a un marqués

   Segundo día, hoy un poco más corto.  Para desayunar me espera una subida por pista al Coll de Peranea,  con más de 700 metros de desnivel  mantenidos,   atravieso después algunos poblados pequeñitos en mitad de ningún sitio hasta el último collado de hoy, el Coll d`Oli .Un curioso pasaje lunar de tierra roja no ciclable que da paso a la Val Fosca y donde comienza el descenso que me dejará en Espui


domingo, 9 de julio de 2023

Vuelta al Moncayo. Día 2. De Calcena a Añón del Moncayo.2 de julio de 2023


Amanezco en el albergue de Calcena. Empiezo por senda que, puntualmente, me deja en una carretera bordeada por monolitos de roca caliza que hacen las delicias de los escaladores. La senda se une a la pista que me sube al Collado  de Tablado. Comienza ahora un descenso hacia la vertiente soriana con cambio de paisaje. Voy rodeado de campos de cultivo hasta el pueblo de Borobia, el entorno se vuelve estepario para llegar a Beratón, donde una nueva senda, porteo incluido,  me deja en otra pista que asciende hasta el punto más alto de la travesía: el Collado Bellido. Subida  que se me hace muy, muy dura. Han sido 1500 m de desnivel en ascenso. 1000 m continuos desde Borobia (la etapa son 1800 m en total) pero ahora toca descender esos 1000 m  desnivel en 20 km con algún tramo de duro ascenso Así, con las pastillas de freno al rojo vivo llego a Añón del Moncayo. Muy cansado pero también muy feliz



jueves, 6 de julio de 2023

Vuelta al Moncayo. Día 1. De Añón del Moncayo a Calcena. 1 de Julio 2023

    Entre las veleidades de aquellos que nos gustan las actividades en la naturaleza, está la de conocer sitios nuevos. Y por eso me fui al Moncayo. Toda la vida viéndolo de lejos, incluso pisé su cima, de la que ya ni me acuerdo, y no conocía nada más.

Contactè con el "Abrigo de Moncayo", que con un trato inmejorable, me organizaron:Chus la logística y Antonio diseñó los tracks, basándose en La Calcenada, una carrera de las largas. Tengo que decir que Antonio, para comprobarlos, hizo las dos etapas en una unos días antes. Y a mí me salieron 125 kms y 3600 m de desnivel. Casi nada

En esta primera etapa bordeè las Peñas de Herrera para subir cerca de la cumbre del Cerro de las Pilas para alcanzar el Collado de la Estaca . Me sorprendió la sensación de pedalear por una montaña grande, recorriendo  verdes valles que no me imaginaba que hubiera por aquí. Tras este paso el entorno cambia totalmente. Pedaleo ahora por un frondoso pinar para pasar cerca de las Peñas de la Pujurosa y seguir por pistas, siempre altas, bordeando pequeñas cimas y barrancos, hasta que por un precioso sendero acabaría en Calcena 

domingo, 4 de junio de 2023

Silvretta. Abril 2023.Primera parte. De Ischgl a Jamtal Hutte y Weisbadener Hutte

 

   

   Echaba de menos una travesía con esquís de refugio en refugio. Y en abril de este año tuve la suerte de hacer la Silvretta, una de las clásicas. La travesía comienza en la conocida pista de esquí de Ischgl y cabalga por la muga entre Austria y Suiza. En nuestra variante  pasa por los refugios austriacos de Jamtal Hutte,  Weisbadener  y el suizo Silvretta Hutte,  para volver al punto de inicio. Nosotros pasamos dos noches en  los dos primeros. En esta primera parte, del Jamtal Hutte subiríamos al Augsberg y el día que llegamos al Weisbadener ascendimos hasta la rimaya que separa la cumbre del Piz Mom de su glaciar .

   Nuestro  variopinto grupo inició la ruta empalmando telecabinas para perdernos 6 días en un mundo blanco de montañas, con la comodidad que caracteriza a los refugios austriacos  y además tuvimos la gran suerte de encontrarnos la mejor de las nieves todos los días. Es un recorrido fácil, sin grandes pendientes y por tanto bastante seguro, con buena innivación como tienen la suerte los austriacos. Y aunque este año, decían, había menos nieve, viniendo de donde venimos nos pareció todo un lujo. Solo nos quitamos los esquís para ponernos  crampones


jueves, 23 de febrero de 2023

Forges d'Abel - Secùs- Gabardito.12 febrero 2023

 
 Hay muchas ganas de hacer travesías con esquís. Así que en esta salida del Club Deportivo Navarra nos juntamos un grupo bien grande. Salimos con los esquís puestos desde el primer momento, progresamos por el bosque hasta que, tras el  Puerto de Escalé, se abre  un amplio valle  que acaba en el Puerto de Escalé. Aquí vemos enfrente un Castillo de Achert y una Peñafoca   con un aspecto realmente alpino. Ponemos esquís a la espalda para subir al Collado de Secús con  otra cara norte enfrente para mi desconocida, la  del Agüerri, Ya solo queda subir  por amplias   palas hasta la misma cumbre del Pico Secús. El descenso es por la vertiente contraria, también  por amplias palas hasta al cauce del río  Taxeras, que está totalmente tapado claro, y convertido en una divertida  yincana. Ahora viene  un quitapon de esquís entre bojes hasta el Salto de la Vieja, donde ponemos focas de nuevo por tramos de bosque helado y  peraltado que nos hace andar con cuidado hasta casi el refugio de Gabardito Al final nos quedó una ruta de unos 24 kms  y más de  1300 m de desnivel, con varios cambios de paisajes que nos hizo disfrutar, eso sí ,con esfuerzo.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Pedales de Los Ports .Etapas 3 y 4. Mayo 2021


   En el momento de escribir estas líneas han pasado casi cuatro meses desde que hice aquel viaje. Son muchos los nombres de los lugares por los que pasé: barrancos collados, valles, masías-mas en esta zona-.Pero horas después de llegar a casa  empieza mi jornada laboral como una bofetada con la mano abierta del follón que me espera, con lo que no me da tiempo a asimilar tal volumen de información. Sí que me acuerdo bien de las sensaciones y de muchas, muchas imágenes de bosques, pistas, caminos, senderos y también de tramos en los que hasta andar con la bici al hombro tenía su aquel Me acuerdo especialmente en la etapa entre Fredes y Caro de el pasar por el que dicen que es el hayedo más austral de Europa, de aquellos difíciles senderos inciclables, de las paredes de la cara norte del monte Caro a unos pocos kilómetros de Tortosa y del mar sin que nada lo presagiara. De la tarde que pasé con los locales de la zona en Caro entre cervezas.,de las vistas desde los collados en pleno Parque Nacional de los Ports, del espectacular barranco del Estret d'Arnes y de la acogida que tenía en cada alojamiento de final de etapa.      

Cara norte del Monte Caro


Arriba y abajo, Los Ports desde alguno de ellos

Estos de Pedales del Mundo cuidan  mucho el tema de la comida y todo aquello que puede hacer agradable al ciclista su estancia. Podría decirse que este es un viaje un tanto pijo, pero esto de llegar al destino cansado después de muchas horas de bici y no tener que preocuparte más que de preparar la bici para el día siguiente, ducharte, comer y descansar me parece un lujo
Arriba y abajo, en el Estret d'Arnes


miércoles, 25 de agosto de 2021

Del refugio de Espuguettes a Gavarnie y refugio de Oulettes de Gaube. Alta Ruta de los Perdidos. Etapas 4 y 5. 23 -24 de junio 2021

   Esta travesía comienza cada día con un ojo en la meteo y otra en el cielo. Y así hoy comenzamos el cuarto día con la peor meteo de la semana. Toca etapa corta, con el objetivo principal de visitar la muralla de Gavarnie con opción de hacer el Pimené. Sin embargo salimos de refugio bajo el agua y así seguiremos hasta que acabemos la etapa. Solo podríamos intuir las cascadas y la pared de Gavarnie entre las nubes y la cortina de agua. Acabaríamos en un albergue del CAF en Gavarnie, la Grange De Holle, donde todos apretados pasamos el resto de la tarde. Aquí parece el COVID no ha existido, lo que tendría luego sus consecuencias.

   Por fin en nuestro quinto día salimos con un día de visibilidad que parece va a durar.  Empezamos a caminar bajo el Corredor Swam en la norte de los Astazus. El  sendero discurre por las praderas del valle de Oulettes d’Ossoue, repletas de flores, que hacen que caminar sea una delicia. Siempre con el Vignemale enfrente. A la altura del lago “Barrage d’Ossoue” comienza el costarrón que superando 900 metros de desnivel nos lleva hasta refugio de Bayssellance. Como no podía ser de otra forma esta semana, las nubes tapan el Vignemale y entre ellas llegamos al Collado de Bayssellance donde no vemos mas que a nosotros. Y en estas condiciones vamos bajando hacia el refugio de Oulettes de Gaube,  donde la niebla despeja pero aún sin poder ver la norte del Vignemale. Queda para el día siguiente

También queda uno de los mejores momentos del día, como las tardes anteriores pasaremos un rato divertido compartiendo una jarra de vino.

El Circo de Gavarnie, bajo la lluvia

Los Astazus nos contemplan

Caminando por el jardín del Valle de Oulettes d’Ossoue
. Al fondo, entre nubes, el Vignemale
Empieza la subida al refugio de Baysellance
Subiendo al refugio de Baysellance, las vistas no permiten aburrirte

Refugio de Baysellance

Miguel y Héctor, detrás se intuye el Petit Vignemle

refugio d Oulettes de Gaube

Y la ruta en el mapa:
 









domingo, 15 de agosto de 2021

De Pineta al Refugio de Espuguettes. Alta Ruta de los Perdidos. Etapa 3. 22 de junio 2021

    Esta  tercera etapa une los refugios de Pineta y Espuguettes. Hay dos collados clave a elegir, el primero y la opción que más nos gustaría, es a través del Balcón de Pineta y el Collado de Tucarroya. La otra opción es a través del Puerto Nuevo de Pineta, más seguro con mal tiempo. La meteo se prevé mala otra vez.Es  el tercer día de mal tiempo continuado, y el cuarto desde que llegamos a Bujaruelo. Sin embargo esa mañana salimos sin una nube en el cielo, en el camino  vamos dudando que opción elegir. Al final un vistazo a los barómetros de los relojes nos hizo decidirnos por el Puerto Nuevo de Pineta. Resultando una agradable sorpresa, un collado  con mucho ambiente de alta montaña, con amplios horizontes mientras dejamos muy,muy abajo, el Valle de Pineta. Cambia de forma radical el paisaje hacia el norte, por donde en pocos metros y bordeados por grandes paredes nos lleva a la cabecera del valle de Estaubé. Rodeamos esta con poca pérdida de altura hasta encaramarrnos  a la Hourquette d’Alans. De aquí, por suaves praderas, llegaríamos al refugio de Espuguettes .Al final la predicción se cumplió, pero tarde, llegando bajo la lluvia a este último refugio

Picos de Pineta y Garién, nada más salir

Vertiente aragonesa del Puerto Nuevo de Pineta

El Valle de PIneta, llegando al Puerto Nuevo de PIneta

a la izquierda entre la roca y el verde, la Hourquette d'Alans. siguiente paso

Bordeando la cabecera del Valle de Estaubé

Llegando a la Hourquette d'Alans

Refugio de Espuguettes

Espectaculares vistas desde el Refugio de Espuguettes