martes, 30 de junio de 2020

Btt por las cimas de Urbasa. 27 Junio 2020


   En Urbasa esta es una de las mejores rutas que se pueden hacer, discurre por praderas, caminos, senderos y hayedos, une además el punto más alto de la sierra, el Dulantz, y otros importantes como las ermitas de Santa Marina y San Adrián. No es un gran desnivel (son unos 50 kms y 1000 m de ascenso acumulado) pero a veces es lento de ciclar por lo pedregoso del terreno, sobre todo entre el Dulantz y la unión con la pista que viene de Lizarraga. Si además te encuentras con barro todavía se puede alargar más. Es una ruta que me gustaría repetir todos los años sin embargo al hacer el montaje me he dado cuenta de que han pasado ¡tres años! desde la última vez. El tiempo corre demasiado deprisa.

 Un aviso antes de ver el video, una gota en el objetivo de la cámara estropeó la grabación, es una de las pegas de esas cámaras si no estás pendiente


Hayedo entre el Dulantz y San Adrián


Beriain/San Donato detrás y Sakana debajo


  Baiza/Maiza





domingo, 21 de junio de 2020

En btt de Viana a la cabecera navarra del Ega. 14 junio 2020



En esta entrada hablo de la cabecera navarra del Ega porque la cabecera real, su nacimiento, se encuentra a unos pocos kilómetros hacia el oeste, en las laderas de la Sierra de Cantabria convergiendo sus aguas cerca del pueblo alavés de Lagrán. Enseguida entra en Navarra por Marañón y formando el cauce central de la cuenca que rodeamos con la bici en esta ruta. Es esta una zona con varios pueblos pequeños (nosotros pasaremos por Cabredo y Marañón) que en un mapa de Navarra se aprecia como la cabeza de un champiñón en el suroeste que se adentra en Álava. Esto convierte a esta ruta en un recorrido con gran variedad paisajística, pasando de los caminos de tierra y piedras entre viñedos de las proximidades de Viana a pinares  cerca de Aguilar de Codés, en el vértice del valle de Aguilar, a una zona húmeda de robledales y hayedos, pasando también de unos caminos bastante rotos a una zona con pistas pedregosas y estrechos senderos. Tiene buenos y muy bonitos  descensos, también buenas rampas, la que sube de Marañón a la carretera cerca de Lapoblación  seguro que deja recuerdo






lunes, 8 de junio de 2020

Aconcagua 2008. Aclimatación en Vallecitos



   Con esto del confinamiento sigo recordando viajes pasados, el de esta entrada igual es al que más cariño le tengo pues en el batí mi récord de altitud, con los 6959 metros de la cumbre del Aconcagua. Además tuve la suerte de compartirlo con un grande del himalayismo navarro y mundial, con José Mari Abrego, que tristemente falleció hace un par de años. El año anterior lo pasé bastante mal con la altitud en Ecuador por pura inexperiencia y decidí que quería ir con alguien que la tuviera de sobra, y nadie mejor que José Mari.
   Esta primera parte se refiere a la aclimatación, que hicimos en el centro de esquí de Vallecitos. Un recóndito lugar cerca de la frontera con Chile donde hay un rosario de montañas de entre 3000 y 6000 metros. Una zona andina árida y dura, pero que favorecía unos colores dorados intensos según diera la luz del sol. Cada mañana salíamos del refugio para ascender una cumbre, nada más llegar subimos al Piedras Blancas de 3800 m, al día siguiente San Bernardo (4150 m)y después  al Franke (4829 m ) .Cuando casi habíamos superado la barrera de los cincomil subimos con todos los trastos encima al campamento El Salto, a 5000 metros ,con la idea de al día siguiente ascender a un 6000, el Cerro Plata. Fue una experiencia curiosa, allí estamos nosotros, con nuestras tiendas y  nuestro hornillos, en completa autonomía. Pero sin embargo había un domo (una tienda redonda grande) donde un chico con su cocina de gas se ganaba la vida, y allí a 5000 metros, la primera noche nos tomamos un estupendo bifé de chorizo. Que mejor señal de que íbamos aclimatando bien.
   Salimos al día siguiente muy de noche, cómo se hacen en estas montañas. Ascendíamos lentamente por las suaves pendientes que nos acercarían al collado que une el filo Plata-Vallecitos. Tal vez no vamos también aclimatados como creíamos, pues las horas iban pasando y nuestro ritmo era lo suficientemente lento para no permitirnos pisar la cumbre a una hora razonable. Y así, a unos 100 metros de la cumbre decidimos darnos la vuelta.
  Ya no quedaba sino bajar a la mañana siguiente, sin prisas desmontamos el campamento y vamos bajando tranquilamente hasta nuestro refugio en Vallecitos. Toca bajar a Mendoza y de allí tomar una jornada de descanso para acercarnos a Puente del Inca, dónde entraríamos ya en el Parque Nacional del Aconcagua. Pero esto queda ya para una segunda parte

lunes, 1 de junio de 2020

Txamantxoia.30 mayo 2020. La cara amable de Maze


   Seguimos en la segunda fase de la desescalada en el estado de alarma, esto hace que no pueda salir de Navarra pero aquí hay mucho mucho que hacer, y así sigo elijo un destino que habitualmente dejo de lado por buscar lugares más altos. El Txamantxoia es un monte que separa el Valle de Roncal del ansotano de Zuriza. Solamente la había hecho con nieve y resultó ser una delicia para los sentidos, con un  sendero entre pinares que continúa después por campas verdes hasta la misma cumbre, que tiene además unas estupendas vistas de las montañas pirenaicas navarras y aragonesas, con los valles de Roncal a nuestros pies en un lado y el de Zuriza al otro.Desde aquí abajo el Txamatxoia o Maze también presentas dos figuras muy diferentes, una larga loma por el lado navarro y una esbelta pirámida por el aragonés.



Kartxela y Bimbaleta
Kartxela y Bimbaleta


Sierra de Alano





lunes, 25 de mayo de 2020

Beriain.23 mayo 2020.¡Ya podemos volver al monte!




   Primer fin de semana en que podemos movernos en la provincia en este que parece ya eterno confinamiento. El Beriain o  San Donato es el grande de la Sakana. Me pareció un monte ideal para probar cómo estaban las piernas después de tanta inmovilidad. El día amanece gris y en el monte una niebla de la que moja se agarra a todo no dejando ver nada, sin embargo la sensación de frío, humedad y viento, en definitiva de naturaleza viva, contrastan con su ausencia en el medio urbano o de la casa de los dos últimos meses, convirtiendo lo que en otros momentos podían ser pegas en un aliciente más




martes, 19 de mayo de 2020

Imja Tse/Island Peak.Nepal 2006.Parte segunda




   Sin descanso después de visitar el Campo Base del Everest llegamos al del Island Peak. No tiene nada que ver con el Everest pero también es un campo base muy poblado. La misma noche de la llegada toca subir, como suele ser en estas montañas a la 1:00 toca diana y mi guía Dawa y yo, enfilamos hacia el glaciar, el sol ya alto nos encuentra en las laderas que llevan a la cresta final del Island Peak.Una cuerda fija ayuda superar sus 55º de inclinación  media  El mundo es pequeño y en el mismo día ascendimos una pareja de bomberos de Pamplona y otro grupo formado por dos hermanos pamplonicas y su colega guipuzcoano. Todos subimos y bajamos sin ningún contratiempo y lógicamente llegamos súper contentos.
   La vuelta a Lukla nos sorprendió cruzándonos con todos los trekkers que iban en dirección contraria a la nuestra , con obligado paso lento pues la altitud manda, levantando  lo justo la cabeza para para disfrutar del entorno. Y así llegamos a Lukla, siempre con la  incertidumbre de si las avionetas podrán salir o el mal tiempo los retrasará. El vuelo nunca deja indiferente a nadie cuando ves que la pequeña pista de despegue  está rodeada de  restos de aviones estampados y de repente se acaba y el vacío se abre los bajo el aparato mientras remonta el vuelo.
   Una vez en Katmandú dedicamos tres o cuatro días a visitar sus múltiples monumentos que la convierten en una ciudad señorial y preciosa, fue un gran suerte conocerla antes del terrible terremoto del 2015 y una gran tristeza saber lo que se perdió, sobre todo en vidas.Como despedida aún  bajaremos al sur, a Chitwan, en la frontera con la India, cambiando las montañas y los glaciares por la selva tropical, y a los chorten y templos budistas por elefantes con sus juegos y sus/nuestros baños

domingo, 10 de mayo de 2020

Trekking de Gokyo y Campo Base del Everest desde Jiri.Nepal 2006, parte primera




   Fotomontaje de un largo trekking que hice en el 2006 con el objetivo, o con la guinda más bien, de subir al Island Peak o Imja Tse, un monte de 6128 m próximo al Everest.Cualquier trekking en Nepal es una maravilla y no solo por sus montañas, sino  porque su  espiritualidad budista en las zonas altas o hinduista o mezcla de ambas en los valles lo impregna todo. Creo que al final salieron 22 ó 23 días de trekking. Salimos desde el pueblo de Jiri, como hacían los expedicionarios al Everest hasta que Edmund Hillary construyó el aeropuerto de Lukla, que ahora  es el lugar de partida de las expediciones y  trekkings  que se adentran en el valle del Khumbu y alrededores. Hasta Lukla estuvimos completamente solos pues  en aquellos tiempos la guerrilla dominaba aquellos territorios y eso echaba para atrás a todos los turistas. Nos sabíamos siempre observados y controlados pero una vez que pagamos la que sabíamos obligada tasa a las guerrillas no tuvimos ningún problema. Una vez en Lukla  la cosa cambia, mucho turista  y mucho comercio,  cuidados caminos a veces empedrados. y eso que fuimos antes de que  la temporada de monzones acabara. Continuamos hacia el entonces no muy conocido trekking de Gokyo donde visitamos sus solitarios y muy altos lagos azul turquesa, pasamos el Chola Pass (5420 m)  para volver al valle del Khumbu y como habíamos adelantado 2 días respecto al calendario previsto yo alargué en solitario hasta el Campo Base del Everest. Tras una rápida visita a este sitio mítico  subimos al clásico Kalapathar que tiene una de las mejores vistas del Everest. Es tan grande esta montaña que no es posible verla sino desde una altura y con cierta perspectiva.Sin descanso y en un par de días llegaríamos al Campo Base del Island Peak.Pero esta queda para una segunda parte

domingo, 3 de mayo de 2020

Montañas de Ecuador. 2005. Chimborazo,Cotopaxi,Cayambe,Ilinizas Sur y Corazón




    Hace ya 14 años que hice mi primer viaje a un monte de los para mí grandes, con objetivo final intentar el Chimborazo, lógicamente con ascensiones previas a montes cada vez más altos para ir aclimatando. Así subimos al Volcán Corazón, el Illinizas Sur, el Cotopaxi y el Chimborazo y una vez aclimatados, el Cayambe, que casi no resultó un paseo.
   Aquel viaje lo hice con Karl, un amigo alemán que por entonces vivía en Pamplona. Fue una de las épocas más interesantes desde el punto de vista montañero, entonces sin videos como ahora, solo diapositivas y pocas, pues te pensabas dos veces darle al disparador. Por eso la calidad de las imágenes del fotomontaje, pues  es la que permite mi escáner de dispositivas.
 Pero el viaje no acabo allí, sino que esta fue la tercera parte de visita a un país que nos sorprendió por su increíble variedad, con un potencial enorme para las actividades en la naturaleza, para el turismo y para la cultura. Sin extranjeros, al menos entonces, más allá de las zonas más conocidas de montaña, el centro de Quito y Baños, un aliciente más.
   Hace poco un buen conocedor de la zona me decía que había tenido suerte de conocer estas montañas en aquellos tiempos pues el cambio climático ha reducido de una forma muy importante los hielos, haciendo las ascensiones más difíciles y expuestas.

sábado, 25 de abril de 2020

Kirguistán .Esquiando en las Montañas Celestes. Parte 2ª.Febrero 2020



   Y sigo en Karacol, el mayor centro de esquí del país,  donde pasamos la única noche en hotel pero que no fue mejor que otras, fuera en yurtas o en casas particulares
   El día siguiente amaneció con mal tiempo, así que aprovechamos para esquiar en la estación. La nieve también escasea pero disfrutamos en sus pistas entre árboles. Hubo momentos muy curiosos, la gente se nos acercaba pues éramos los únicos europeos que andaban por allí, los remontes también tenían su aquel, sin ser tan viejos como los de las pistas de Ak Tash, procedían de pistas de esquí de los Alpes de los años 90, en algunas todavía estaban los carteles de las Olimpiadas del 92. Después de estar todo el día esquiando viajamos a nuestro siguiente destino, el pueblo de Jyrgalan, mientras que  por la carretera vamos viendo que cada vez  hay más nieve. Jyrgalan es un pueblecito minero donde dos familias han habilitado sus casas para acoger a turistas. Estas son por fuera como otras muchas del país, de aspecto un poco destartalado, por dentro incluso a veces parece que  la obra no se ha terminado, sin embargo están impolutas y con el frío que hace la calefacción es estupenda. Como hasta ahora, la hospitalidad de los dueños es exquisita. Son gente muy amable y cercana. Ya nos esperaban con grandes cantidades de comida en la  mesa del salón que  siempre tendría dulces dispuestos.

En Karakol

   La mañana siguiente vuelve a salir con  mal tiempo, nieva pero no nos quedamos en casa. Empezamos el dïa subiendo por amplias laderas de moderada pendiente con bastante nieve por otra de estas montañas sin nombre hasta donde la seguridad nos aconseja. Hay una estupenda nieve polvo que algunos nos hace volver a subir hasta que la cosa se pone peligrosa.
Daremos después una vuelta por el pueblo completamente nevado, sin embargo debe haber bastante  menos nieve y menos frío de lo que corresponde para esta época del año, el cambio climático aquí también es evidente. Por el camino vamos sorteando ganado que se encuentra tanto en mitad de la calle cómo dentro de las fincas, visitamos el colegio local donde la profesora está encantada de que unos europeos vengan a conocer su país, nos llama mucho la atención las continuas  referencias a los grandes de su historia, pero con la ausencia  de personajes de la era soviética. Tenían una clase que entendí  que era de preparación para el ejército,  empapelada con uniformes militares y dos grandes posters con tipos de kalashnikov y su despiece. Otro mundo. Pero los mejores momentos fueron sin duda cuando una clase nos hizo una exhibición espontánea de coreografía en inglés y la respuesta de Javier  cantándoles una copla.

primer día en Jyrgalan (foto de Hugo Cózar)

   En el siguiente amanecer no hay ni una nube en el cielo y  la nieve recién caída hace prometer un día perfecto, eso sí hace bastante más frío. Subimos por otra vertiente de la zona hasta donde acaba la nieve esquiable  cerca de la cumbre de, otra,  montaña desconocida.
El descenso vuelve a ser de powder del bueno, tanto es así que algunos del grupo volvemos a repetir la misma cima, ya a unas horas un poco tardías pero eso permitió llegar arriba con unas preciosas últimas luces de atardecer.

segundo día en Jyrgalan

 foto de Hugo Cózar

 foto de Hugo Cózar

 foto de Hugo Cózar

 foto de Hugo Cózar



   Nuestro último día en el pueblo  despierta complicado, nieva,hace viento y según los dueños de la casa estamos a unos 17-18 grados bajo cero. Aun así Hugo y yo salimos a dar un paseo, sin embargo la dureza del tiempo, los grandes espesores acumulados que dificultan muchísimo  abrir huella y la poca visibilidad  nos hacen darnos la vuelta relativamente pronto.
Esta misma tarde iniciaremos el viaje de retorno a Biskek pero pasaremos la noche por el camino. La dueña de la casa  de Jyrgalan nos acompaña para que le acercáramos a ver a un familiar, pero al cabo de unos kilómetros nos para junto a un coche en una curva, se baja entonces su conductor  que de pronto saca  un montón de pantuflas de lana artesanales que nos dio a cada uno. ¿Qué mejor muestra de su hospitalidad?
   Ya de camino al alojamiento visitamos el lago de Issyk-Kul. Las orillas nevadas, las aguas tranquilas y la luz tamizada de una tarde de invierno le daban a las montañas del horizonte unos colores muy muy especiales. En la lejanía del agua se veía una tormenta que cuando nos íbamos llegó hasta nosotros transformando  las carreteras limpias en el invierno que volvió de golpe.
   Pero antes de irnos, visitamos  unas termas próximas a  la orilla, dudamos pues  tenemos que  quedarnos en bañador a la intemperie pero  decidimos bañarnos. Fue un auténtico placer, corrimos muertos de frío a meternos en el agua pero una vez dentro no había forma de salir y cuando lo hicimos la salida no tuvo nada que ver. De hecho se nos quitó el frío y aún recuerdo la sensación de relajo que quedó.


en el lago Issik Kul



   El último día fue de traslado a la capital, una vez allí nos volvió a sorprender sus edificios  soviéticos de cemento, pero muchos con su diseño y algunos  decorados con mosaicos. Hay muchos parques y unas amplísimas plazas que se destinarían  para los desfiles y los grandes actos en tiempos de la URSS .Acabaríamos el día cenando –muy bien- en uno de los mejores restaurantes de la ciudad, animado por bailes locales, No nos quedaría después sino llegar al hostel, recoger bártulos, echarnos una hora como mucho algunos y con mucha pena despedirnos del país. Ha sido un viaje con mezcla de cultura y montaña difícilmente repetible y con un grupo estupendo. Un viaje de aprendizaje de historia y de cultura del mundo nuevo que supone para mí Asia Central, y de un aprendizaje también para mí de esquí en powder del bueno. Unas nieves que el Pirineo casi no existen y difíciles de encontrar en otras cordilleras




domingo, 5 de abril de 2020

Kirguistán .Esquiando en las Montañas Celestes. Parte 1ª.Febrero 2020



   Kirguistán  es un pequeño país de Asia central que existe como tal desde la caída de la antigua URSS en 1991, limita al oeste con China y al este con la República de Kazajistán. Uzbekistán y Tayikistán. Cuatro quintas partes de su territorio son montañas de la cordillera de Tien Shan, lo que la convierte en un destino creciente para  el turismo de montaña, pero aún  no ha llegado la occidentalización que supone  el turismo de masas, manteniendo toda la esencia de su cultura nómada y asiática. Una cultura donde se mezcla su religión musulmana con su tradición nómada, palpable en la exquisita hospitalidad con el turista, y la herencia de la antigua URSS que ha dejado plagado el país de restos abandonados y monumentos. Símbolos de la pasada era comunista que los kirguises no parecen tener intención de quitar.


   Volamos a la capital Biskek vía Estambul e iríamos quedando por el camino Hugo, el guía de la agencia Muntania, Javier, madrileño, periodista y redactor de la revista Oxígeno, Yolanda de Tarragona y en destino  a Fernanda, una alemana  hija de valenciana. En el aeropuerto nos esperaba nuestro contacto local, Mikel, un navarro con un increíble bagaje cultural y de mundo, y Tulkum Bek, nuestro indispensable y profesional chófer

Llegamos de madrugada al aeropuerto y sin pausa continuamos a la capital, Biskek, vemos por el camino los típicos edificios soviéticos, bloques  de hormigón que sin embargo muchos son de diseño. Desayunamos en un hostel que también nos alojaría en nuestra última noche y de allí directamente saldríamos hacia las pistas de esquí de Ak-Tash

montañas de Ak-Tash (foto de Hugo Cózar)


Fernanda y Yolanda dejan debajo Biskek  (foto de Hugo Cózar)

Una vez en la estación  vemos que es un  paraíso para el freeride, por los kilómetros esquiables  y por que no se pisan, pero nos encontramos con  que hay poca nieve , así que toca esquiar en pista .En sus telesillas yo pasé momentos de tensión y es que estos eran como una un columpio de los años 70 pero sin ninguna opción de agarre y dónde tan pronto estabas a 5 metros de alto como tenías que levantar las rodillas para no hacer palanca con los esquís en el suelo. Aún nos subimos a una antecima cercana con los esquís a la espalda buscando el mejor descenso posible fuera de las pistas. Nos despedimos de este largo día de 48 horas (Pamplona Ak-Tash, viaje y esquí sin parar) con la primera cena, rica y abundante,como serían las demás.


 

   El día siguiente fue de traslado hacia las yurtas del valle de Chong Kyzyl Suu. Situado cerca del lago Issyk-Kul, el segundo lago de montaña más grande del mundo después del Titicaca. Fue muy interesante ver el día a día de sus gentes, visitar los restos semiruinosos de la antigua URSS, la torre Burana, minarete que queda de una ciudad del siglo IX. Después tuvimos uno de los momentos más inolvidables del viaje. En un solitario y alto  páramo, rodeados de montañas nevadas, visitamos a una familia kirguís, donde después de disfrutar de una  generosa comida, el anfitrión se vistió con sus mejores galas de cuero y nos enseñó  montado a caballo la increíble interacción que consigue con un águila real, criada y educada desde polluelo para cazar.Creo que ninguno habíamos visto de cerca semejante animal, y menos apoyado  en nuestro brazo. Verlo volar y ser tratado con tanto cariño por su cuidador en semejante lugar  es algo que nos llevamos bien marcado en la memoria
   Para cuando llegamos a nuestro campamento de yurtas de Chong Kyzyl Suu  ya era de noche, pero aún  tendríamos una sorpresa: en la yurta comedor nos espera una mesa con cantidades ingentes de comida donde abundan los dulces de todo tipo, acompañados  de un concierto de música local tocada y cantada por la abuela, su  hija y la nieta  

Comida en cantidad, muestra de hospitalidad kirguís (foto de Yolanda)

nuestro campamento de yurtas,un lujo

   Las yurtas son tiendas de piel, reminiscencias del reciente pasado nómada kirguís, incluso alguno las monta en la parcela de su casa. Tienen el suelo de tarima flotante y alfombrado, con buena  estufa y  edredones, de hecho aquí  fue donde más calor pasamos en el viaje.
A la mañana siguiente Tulkum Bek nos lleva en su microbús todoterreno hasta el comienzo de nuestra primera ascensión. Son estas montañas sin nombre y  será así, pues ni nuestro enlace local, Mikel, que es una base de datos los conoce. Desde luego yo no los he encontrado en ningún mapa.
   Comenzamos con poca nieve, pero enseguida  los espesores empiezan a aumentar de una forma espectacular, menos mal que tenemos la huella hecha por el grupo con el que compartimos el campamento de yurtas, pues  la huella es una auténtica trinchera. No llegaríamos a la cumbre, nos quedamos donde empieza la arista rocosa dónde además el viento se ha llevado la nieve. El descenso tiene su aquel, powder del bueno,  nieve polvo profunda, muy profunda, en la que costaba mucho coger velocidad y ni te cuento levantar tras una caída.Ver bajar a mis compañeros, más expertos en este terreno, es un espectáculo. Menuda experiencia
   La ascensión del día siguiente parte desde el mismo campamento, también al principio con poca nieve pero también empiezan a aumentar rápidamente los espesores finalizando al inicio de la arista rocosa. Hoy la nieve está más húmeda y más difícil de esquiar, pero el tener más pendiente lo facilita o bien voy aprendiendo a negociar estos espesores

nuestro primer descenso

Mikel, en nuestro segundo monte(foto de Hugo Cózar)
   Nada más llegar recogemos bártulos y seguimos camino hacia Karacol, el principal centro de esquí del país. Nos sorprende la mezcla cultural .Es un país musulmán, pero merendamos unos  noodles fríos como en China, visitamos una iglesia ortodoxa de madera y la colorida  mezquita de los Dungan, una etnia de habla túrquica que emigró (sobre todo) del  Xinjiang chino en el siglo 19 .Hoy descansaremos en el único hotel del viaje. 



jueves, 12 de marzo de 2020

El Verde. Con descenso por las pistas de Panticosa.8 marzo 2020



El Verde es un monte en la zona de Panticosa que se suele hacer cuando el Pirineo está muy cargado de nieve,así prometía este domingo tras las nevadas con viento de los días anteriores. Se pronosticaba un riesgo 4 de aludes. Sin embargo una vez metidos en faena vimos que aunque estaba nevado desde el fondo del valle los espesores eran muy escasos hasta una altura de unos 1800 metros no habiendo nieve suficiente para bajar esquiando por esta vertiente.Así que prolongamos el recorrido por el cordal cimero para bajar por estupenda nieve polvo hasta los Ibones de Sabocos para una vez allí continuar por las pistas de esquí hasta el coche. Si bien la nieve tampoco llegaba hasta el fondo del valle lo que nos hizo rascar un poco las tablas en los últimos giros y nos obligó también a descalzar los esquís en los últimos metros

Como quedó la ruta en el mapa.



Y en 3D.





sábado, 29 de febrero de 2020

China 2019 .agosto 2019.Parte segunda.Yangshuo,Guilin y Shanghai



   Continuamos viaje hacia el sur hacia Yangshuo. Lo que creíamos que sería un pueblo resultó ser una ciudad con más de 300000 habitantes. Tampoco es un sitio tranquilo,  también están las masas de turistas chinos que a partir de la tarde abarrotan el centro comercial del pueblo. Aquí lo más típico es alquilar una moto o una bicicleta para recorrer los alrededores. Estefanía alquila  una moto, su velocidad es tal que la sombrilla con la que vienen todas equipadas ni se inmuta, yo alquilo una bicicleta y así  nos vamos a recorrer los pueblos de alrededor, pasaremos por la cueva de la Mariposa, Iluminada con sus con luces de neón, como les gusta a los chinos. Veremos y navegaremos por el río Yulong acompañados por una familia de chinos en nuestro bote y muchas más alrededor, que no se quisieron despedir sin fotografiarse con nosotros. Otro día iremos en transporte público hasta Xing Pin, donde recorremos en bote el río Li, famoso por las vistas de las montañas que aparecen en los billetes de 20 yuanes .Hasta tendríamos  en cubierta  un pase de adolescentes vestidas con trajes típicos que no pararían de hacerse fotos con semejante paisaje.
La última noche en Yangshuo tuvimos uno de los mejores momentos del viaje: el espectáculo nocturno "Impression Sanjie Liu".Una increíble demostración de luz y sonido en el que participan los pescadores de la zona, jugando con las formas de las montañas de alrededor iluminadas con antorchas, con coreografías de decenas  de bailarines,con sus trajes típicos…lo dicho, una maravilla



presentadora en Yangshuo

Vistas desde la cima de Moon Hill hacia Yangshuo

navegando por el río LI

arriba y abajo imágenes  del espectáculo Impression Sanjie Liu en Yangshuo



A continuación cogemos el tren hacia Guilin, una ciudad menos conocida y que utilizamos como etapa intermedia camino de Shanghái. Nos sorprendieron sus bonitos y cuidados jardines, los templos del Sol y la Luna y también, como parece ser que hay en todas las grandes ciudades de China,su opulenta zona comercial. Desde allí haríamos un trekking por los arrozales de Longsheng , que tuvo su complicación, pues no había señales ni marcas ni poblaciones a la que preguntar ,tan solo un poblado  encontramos pero no  había forma  de entendernos con los lugareños ni por gestos, menos mal que un guiri que nos cruzamos por el camino iba con GPS y nos recondujo

Arriba y abajo arrozales de Longji (Guilin)



Y cogemos al final el último vuelo del viaje para llegar a Shanghái. El metro nos deja en Nanjing Road muy cerca del hotel. Esta avenida es el colmo de la opulencia y es tal el gentío que hay que la policía tiene que andar controlando el tráfico… pero de personas por las aceras, que no de los coches. Sin embargo es doblar una esquina y pasamos de  observar los escaparates de las tiendas de ultra lujo a callejuelas con los típicos puestos de comida callejera chinos. Esa misma noche bordeamos las increíbles muchedumbres por calles paralelas para llegar al Bund, la zona financiera que las colonias europeas construyeron a orillas del río Huangpu a finales del siglo 19 y principios del 20.Muchos edificios  imitan a otros emblemáticos occidentales. por ejemplo llama mucho la atención uno muy parecido a la Casa Blanca estadounidense pero con la bandera comunista china en lo alto de la cúpula. Y al otro lado del río justo enfrente del Bund tenemos lo que para mí es uno de los momentos clave de este viaje y curiosamente artificial .el espectáculo del Pudong iluminado. Pudong es el distrito financiero moderno de Shanghái, una ciudad de futuristas y enormes rascacielos de acero y cristal ,de noche completamente iluminados, incluso con proyecciones en sus fachadas. Es obligado pasar aquí un buen rato
El día siguiente lo comenzamos visitando los jardines Yuyuan, un parque del siglo XVI con jardines, estanques, arroyos y pequeñas edificaciones suntuosas con todos con todos los detalles que nuestra imaginación occidental pudiera tener de China.Otra visita obligada es la Concesión Francesa, un barrio formado por casas bajas y calles estrechas que no tiene nada que ver con el resto de la ciudad y que fue construida por comerciantes franceses al ganar las guerras del opio junto con los británicos. El barrio se va ocupando poco a poco por cafeterías  de corte más occidental y tiendas de artesanía también de estilo más europeo, sin embargo no dejamos de estar en China y a la vuelta de la esquina nos encontramos un mercado con todo tipo de seres vivos bien vivos dispuestos a que los vecinos se los llevaran a la olla. Varias más fueron las visitas que hicimos en la ciudad. Destacaría de ellas la visita durante el día a Pudong, paseando por las inmensas moles de acero y cristal que dan forma este barrio que puede ser el centro o uno de los centros económicos del mundo

jardines Yuyuan en Shanghai


modernidad y tradición en Shanghai
la concentración y dimensiones de sus rascacielos son increíbles

La población china. enganchada al móvil


El Bund en Shanghai

Pudong, distrito financiero de Shangai

El Bund visto desde Pudong

Pudong de día
   Y el viaje toca a su fin. Tuvimos nuestra aventura para coger el avión de vuelta,la tecnología que nos ayudó todo el viaje nos falló entonces, pero lo pudimos  solucionar con la ayuda espontánea de algunos compañeros de metro.Nada que ver con algunos tópicos sobre estos paisanos que oíamos en casa respecto a su  marcada distancia/rechazo al extranjero ,al menos no en la gente más o menos joven y en esta China del primerísimo mundo.Son muchos los tópicos que ahora podemos desmentir, y también podemos confirmar el de que China nos come .Ya lo ha hecho.Es un pais eficiente,ordenado (tal vez por narices), de gente curiosa con el extranjero, al menos en esta parte del mapa, y con una cultura que más bien parece de otro planeta por muy occidentalizado que parezca y que nosotros apenas pudimos arañar

miércoles, 26 de febrero de 2020

Fenías. 23 febrero 2020




   Como sigue sin nevar y con temperaturas  altas los porteos son ya bastante largos, así que una buena opción es el Fenias saliendo desde el Balneario de Panticosa, que como monte-nevera que es se suele hacer cuando falla la nieve y desde luego nunca con nevadas recientes pues es una zona muy avalanchosa.
   Tuvimos que andar solo 20 30 minutos hasta la Mallata Baja para calzar esquís. Normalmente es una montaña poco frecuentada pero como todos vamos buscando lo mismo: poco porteo y buena nieve, ese día compartimos la ascensión un grupo bien grande del club de montaña de Huesca Peña Guara...entre otros

día para hacer aficción