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lunes, 25 de agosto de 2025

Georgia. Con esquís por la Alta Svanetia. Parte 2. Ushguli. Febrero 2025

     En la segunda parte del viaje llegamos a Ushguli, uno de los pueblos más emblemáticos de Alta Svanetia, donde se encuentran las aldeas habitadas de forma permanente más altas de Europa. La visión del pueblo, cubierto por un grueso manto blanco, con sus torres medievales, el cielo azul sin una nube y 20 grados bajo cero a las 10 de la mañana, hicieron de la llegada un momento mágico



    Rápidamente dejamos nuestras cosas en el alojamiento y al Latpar Covash. Éramos muchos esquiadores; parecía que todo el avión había tenido la misma idea que nosotros.

   Compartimos ascensión con dos guías de montaña catalanes que coincidimos en la casa de Mestia: uno esquiaría 30 días en el país, y el otro, 15. En cierto punto de la ladera nos hicieron un corte estratigráfico de la nieve. Nos sorprendió como se clavaba casi un puño, a unos 50 cms de la superficie, para que te fíes

   En la cima, mucha gente, parecía alguna de las cumbre más conocidas del Pirineo. Enfilamos el descenso con la habitual y nunca cansina nieve perfecta. Desde arriba, vimos cómo algunos guías locales bajaban con sus grupos por líneas que parecían peligrosas. Creímos que conocen muy bien la zona, e incluso que podrían ser zonas ya barridas por aludes

   Disfrutamos tanto del descenso que volvimos a poner focas para volver a subir…y bajar. Después de gozarla llegamos al pueblo. La entrada, con esquís por sus calles estrechas, entre torres medievales y casas de piedra, me parece una maravilla

   Más tarde dimos un paseo por este pueblo, que bien se ha ganado el título de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Caminamos entre el ganado que callejeaba libremente, creando una mezcla entre encierro con vacas atontadas y película medieval.

   Llega nuestro último día. Debería ser más corto, pues tenemos que regresar por estas carreteras nevadas hasta Mestia. Enfilamos hacia el fondo del valle, hacia el Latpar Pass, pero pronto vemos que queda muy lejos. Las dimensiones aquí  engañan, el destino está oculto entre la niebla y empieza a soplar el viento. No es muy intenso, pero la sensación térmica es muy baja.

  Todo esto nos hace decidir que lo mejor es descender. Empezamos con condiciones pirenaicas: nieve venteada, con "tiburones" asomando... pero pronto llegamos a esa fabulosa nieve que nos ha acompañado todos estos días, finalizando esquiando en este pueblo de cuento que es Ushguli, toca carretera hasta Mestia

   El día siguiente lo pasamos entero viajando hacia Kutaisi, donde apenas nos da tiempo para una estupenda cena tradicional... y luego, vuelta a casa.

Fin de la historia.

domingo, 10 de agosto de 2025

Georgia . Con esquís por la Alta Svanetia. Parte 1. Zona de Mestia. Febrero 2025

   El Cáucaso siempre me ha atraído, y allí tuve la suerte de viajar, en particular a Georgia y en concreto a la zona de Alta Svanetia. Pude esquiar entre montañas con pueblos reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por mantener su esencia medieval, pareciendo estar anclados en los siglos X al XII. Sin embargo, no está lejos; en cuatro horas de vuelo desde Barcelona nos plantamos en Kutaisi, la capital administrativa de Georgia.

   El aeropuerto está lleno de esquiadores de todo el mundo y  de banderas del Mercado Común, lo que choca con las noticias de los últimos años sobre el viraje de sus dirigentes políticos hacia Rusia y en contra de su acercamiento a Europa

    Llegamos de noche. Nos encontramos todo el grupo ya en el hotel y no nos da tiempo slvo para partir al día siguiente, ya nevando desde la puerta del hotel. Las carreteras están bien nevadas. La nevada, a ratos, es intensa. El viaje, de unas cinco o seis horas, se alarga un par de horas más. Viajamos por una llanura hasta que, de pronto, arranca un puerto que ya nos metería entre montañas hasta el final del viaje, dándonos una idea de la grandiosidad del lugar. Llegamos así a la casa de la familia que nos va a alojar estos días, con una nevada en el pueblo impresionante y unas cantidades también enormes de comida, lo  que será la tónica habitual en todo el viaje.


  Tras otro tremendo desayuno al día siguiente, salimos con fresquito: 14 bajo cero. Nos trasladan por unas carreteras más nevadas que el día anterior. Llegamos al pueblo de Ienashi y foqueamos entre las casas del pueblo. Subimos por bosque por la cara norte del monte Detsid; el tiempo es malo y va a seguir así en los próximos tres días. Así, foqueando por nieve polvo, llegamos al final del bosque, donde el viento, el frío y la nula visibilidad hacen duro preparanos para el descenso. Esquiamos por nieve polvo profunda, unas nieves que por estos lares no estamos acostumbrados -yo al menos-. La esquiada, una experiencia estupenda, nos lleva hasta el mismo pueblo, donde, entre vacas, caballos y perros, nos recogen. La temperatura es más agradable, pero un rápido vistazo al termómetro nos hace caer en la cuenta: 7 bajo cero, y eso en las horas centrales del día.

  Nos daríamos después un paseo por el pueblo de Kutaisi. A veces rodeados por el ruido de generadores en las puertas de algunos alojamientos. Es evidente que el turismo ha crecido mucho, pero no así las infraestructuras, lo que se traduce en cortes de luz frecuentes  


   En el paseo vemos lo que es el pueblo, andando con dificultad por la gran cantidad de nieve que hay. Nos vamos cruzando con todo tipo de animales: caballos, alguna vaca y muchos, muchos perros. Entre la nieve, el hielo, los enormes chuzos que caen de los aleros de los tejados y los detritos de todos estos bichos, caminar por sus calles a veces parece un videojuego.

   Nuestro segundo día de actividad amanece nevando, lleva así toda la noche. El todoterreno que nos lleva a Tviberi va dando bandazos en las curvas de una carretera muy, muy nevada, aunque en ningún momento tenemos sensación de riesgo.

   Arrancamos con una nevada espectacular, que no hace sino aumentar conforme ascendemos Llegamos al final del bosque, donde el riesgo, el mal tiempo y la nula visibilidad nos hacen descender. Bajamos como en los vídeos, donde a los que saben esquiar bien solo se les ve del pecho para arriba. Aquí el riesgo no es de una avalancha, sino que alguno desaparezca en el hueco formado por las raíces de los árboles y la nieve caída encima.

   Disfrutamos tanto que volvemos a subir, con mucho trabajo abriendo una buena  trinchera  

En nuestro tercer y último día en la zona de Kutaisi, amanece otra vez nublado y nevando, pero la visibilidad hoy es mayor. Ascendemos desde Tsalanan a una pequeña cumbre, aunque el tiempo no nos permite ver bien lo que tenemos alrededor. Seguimos con el mismo  frío y con unos tremendos espesores de nieve polvo de muy buena calidad que nos hacen disfrutar hasta el final.




 

 

lunes, 21 de abril de 2025

Trekking al Campo Base del Dhaulagiri. Parte 2. Octubre 2024

Amanece en el campo base del Dhaulagiri.

Partimos entre las grietas del glaciar cubiertas de piedras, bajo la sombra de paredes inmensas por las que retumban aludes de rocas. Hay discusiones entre la guía y el cocinero/jefe de los porteadores sobre el camino a seguir, pero pronto , estos,nos demuestran que lo conocen muy bien.

Ascendemos, dejando atrás el glaciar. El aire se enrarece y cada uno lleva su mal de altura como puede. Alcanzamos el Paso Francés, a 5.300 metros. Allí, nuestra guía realiza su rito: se santigua de forma peculiar tres veces, da una vuelta al hito, reza y recoloca las banderas de oración. Un ritual que no entendemos, pero que respetamos en su solemnidad.


Postureo con el Dhaulagiri detrás


Desde aquí descendemos al Valle Escondido. Los glaciares quedan atrás. Todo es árido, inmenso. Las montañas y sus hielos se alejan. Bajamos rápido hasta las tiendas: aún dormimos a más de 5.000 metros. El frío cala hondo.



Campamento en el Valle Escondido

Al día siguiente subimos al Thapa Pass. El entorno es espectacular estamos rodeados de gigantes de siete y ocho mil metros. Los Annapurnas vigilan, eternos.


Los Anapurnas nos vigilan bajando a Yak Kharka


Descendemos por terreno nevado y niebla hasta Yak Kharka. Es la última noche en tienda. Menuda tarta de celebración nos regaló nuestro cocinero, no sabemos como pudo con tan pocos medios.




Marpha marca el regreso a la civilización.

Carreteras y coches. Un choque que hubiéramos preferido evitar.



Seguimos por el fondo de valle que forma el río Kali Gandaki, una de los más profundos del mundo . Primero por pista, luego entre arrozales. La etapa final nos regala millones de escalones cuesta abajo. Llegamos al final del trekking bendecidos con otro rito incomprensible para nosotros, ofrecido por la familia regente de un lodge. Y luego, el típico destartalado todoterreno que nos lleva de regreso a Pokhara.


En Katmandú, el viaje se cierra. El grupo se despide. Queda el recuerdo de la aventurilla vivida y los deseos de volver a compartir otras







 

miércoles, 30 de octubre de 2024

Eslovaquia. Altos Tatras con esquís. Marzo 2023 parte 1

 Y haciendo honor al título de este blog, recuerdo una aventurilla que con unos aguerridos montañeros y viejos conocidos de otras historias, tuvimos hace ya más de año y medio.  Fuimos a hacer esquí de travesía a las montañas eslovacas. Los Altos Tatras. Estos montes forman la parte más  noroccidental de la cordillera de los Cárpatos. Es esta una cordillera que con forma de hoz  discurre por los países de Rumanía, Ucrania, República Checa, Eslovaquia y Polonia. Formando una de las tres grandes cordilleras de la orogenia alpina junto con los Alpes y los Pirineos.

Localización de nuestra zona


preparando avitalluamientos

No son montañas muy altas, tampoco excesivamente alpinas excepto en los Tatras, donde se encuentra la mayor concentración de sus mayores alturas, que suelen rondar en sus puntos más altos los 2500 metros. Esto hace que para  el esquí de travesía rápidamente las pendientes se empinen, las vueltas maría aparecen pronto cerrándose enseguida. Y a pocos collados y cimas llegaríamos con los esquís puestos. Todo esto nos hizo recorrer  rutas circulares, atravesando collados y cimas (Salatin,Tri Kopy, Pachola, Spalena) con pendientes a veces bastante potentes
Arriba y abajo, hacia el Salatin


hacia el Try Kopi

Al final de cada día , tras bajar de aquellas cumbres de nombres difíciles de recordar, nos esperaba el alojamiento en una casa de lujo en Zuberec, con espa al aire libre y saboreando las ricas cervezas de este país

Castillo de Orava, donde s gravó  la película Nosferatu
( abajo) en un día de mal tiempo




lunes, 10 de junio de 2024

Trekking del Mgoum. Parte 3.Gargantas del Mgoum. De Taghreft a Ifasfas. Octubre 2023

    El penúltimo día de trekking. Tras dejar el campo que nos esperó en la bajada del Mgoun, seguimos  por valles de un riguroso mundo mineral para poco a poco empezar a vadear  arroyos que se convertirían en nuestra senda después y que se encajaban más y más, hasta convertirse en una estrecha y espectacular garganta, con formas y colores de cuento, y que en algunos puntos hasta podíamos tocar sus paredes con los brazos extendidos. Un lugar para gastar carretes y carretes de fotos. Con final inesperado en un campamento de lujo en otro lugar mágico

miércoles, 1 de mayo de 2024

Kosovo y Albania con esquís. Parte 2. Febrero 2024

 

   Y siguiendo con el viaje volvemos a la pequeña estación de esquí de Arxena. La idea es hacer una travesía que desde las montañas que coronan esta estación baje a Restelicë. Un pueblo que, visto desde arriba, se ve como de cuento, ocupando un amplio collado. Después pasaríamos un segundo collado para descender a la estación. Pero cuando después de dos cimas suaves descendemos hacia el pueblo, la nieve se acaba pronto, llegando caminando  hasta el pueblito. Nos sentimos raros andando por sus empinadas callejuelas con las botas de travesía y los esquís a la espalda. Llegamos así al centro del pueblo,  delante de su mezquita se nos acercan los adolescentes con curiosidad. También un tipo que parecía ser una autoridad y que se empeñó en darnos conversación en italiano. No sé si al final cayó en que le entendíamos la mitad. Nos dimos cuenta entonces que el collado pendiente estaba al menos a dos horas y sin nada de nieve. En esas condiciones llegaríamos al anochecer y el descenso tendríamos que hacerlo a oscuras. Así que decidimos llamar al hotel  que mandó un todoterreno a buscarnos

   Viendo que no hay mucha nieve y que parece que en Kosovo hay algo más, retrasamos el paso a Albania que nos tocaba al día siguiente. Vemos en el mapa que desde parte una carretera que desde Dragas por un collado a más de dos mil metros pasa a Macedonia. Decidimos seguir por esa carretera hasta donde nos permita la nieve. Fue un acierto. Esquís desde  el coche,  día disfrutón por suaves pendiente y descensos con buena nieve


Tal vez, primeras con esquís en Brazovica

    Esa misma tarde pasamos ya Albania con el objetivo de intentar el punto culminante del viaje: el Korab, la cima más alta de Albania y Macedonia. En el traslado tuvimos, para mí, el momento más peligroso del viaje. A Jordi  le tocó conducir de noche por las estrechas y retorcidas carreteras albanesas. Atravesábamos pueblos sin ninguna iluminación donde la gente, vestida con ropas oscuras, caminaba por estas carreteras sin arcén, imaginamos que camino de las mezquitas, pero eran como fantasmas oscuros que aparecían en cualquier momento al lado del coche. Además de vez en cuando nos encontramos con boquetes  en el asfalto sin más señalización que unas piedras alrededor. Llegamos así a nuestro alojamiento, donde la familia nos reservó una cena en un restaurante de la zona. Llegamos y en el parking varios coches de alta gama, dentro los paisanos eran como otros cualquiera, como los que nos habíamos cruzado por estos pueblitos. El cordero a la brasa que nos sirvieron va a ser difícil de olvidar

   Y llega el último día, con un tiempo perfecto pasa rápido la hora y pico de porteo que tuvimos hasta calzar esquís. Con cuchillas llegamos por pendientes moderadas hasta unos 200 metros de la cima donde ponemos crampones. Llegamos todos arriba, disfrutamos del amplio paisaje de montañas, y nos regodeamos haciendo fotos antes de emprender el último descenso, que con un predominio de nieve dura que no transformó, nos llevaría  andando hasta otro  de estos pueblitos típicos de este viaje, con su mezquita dominando el pueblo. No queda sino volver a casa y dar gracias a Begoña, Jordi, Alberto, Javi, Mariaja, Quique, Joaquín  y Josema por compartir este viaje  

Con Begoña, felices en la cumbre del Korab

Así da gusto

 


martes, 5 de marzo de 2024

Kosovo y Albania con esquís. Parte 1. Kosovo.Febrero 2024


   Viajar a los Balcanes es viajar a una Europa desconocida, exótica y de reciente y turbulento pasado

   Y con un pequeño problema empezamos, pues Begoña y yo nos quedamos tirados en Frankfurt y llegamos a Tirana un día más tarde, así que tuvimos que buscarnos la vida para llegar al día siguiente a Pizren, ya en Kosovo. Una bonita ciudad turística donde  nos llama la atención  la bandera albanesa omnipresente y las estatuas de sus héroes de la reciente guerra de Kosovo. Curioso lugar,  de mayoría musulmana pero con varias iglesias ortodoxas, lo que nos recuerda que para los serbios es el centro de su muy influyente iglesia, incluso llegó a ser su capital en el siglo XIV

    En nuestro destino siguiente, el pueblo de Dragash la influencia musulmana es más importante, no hay alcohol y nos costó encontrar donde tomar una cerveza. Enfrente del  hotel teníamos el local de los veteranos del   UCK (Frente de Liberación de Kosovo). Repasar su historia reciente impacta

   En cuanto a las montañas, nos movemos estos días por los montes Sar (me disculpo, no sé escribirlo correctamente), que hacen muga con Macedonia del Norte. El tiempo no nos acompañó en esta parte del viaje. El primer día el grupo solo pudo hacer un intento bajo  la lluvia. Al día siguiente tuvimos mejor suerte pero se cerró la niebla cerca de la cumbre  y tuvimos que bajar con ayuda del GPS pero con buena nieve. Nuestro tercer día nos acercamos a Arxhena, una muy pequeña estación de esquí,  pero  el mal tiempo tampoco nos permitió alcanzar nuestro objetivo, pero volvimos a tener un  estupendo descenso.

   Disrutamos mucho de este viaje y de su cultura , que apenas arañamos. No solo de sus montañas. Nos encontamos un grupo muy bien avenido y por si fuera poco, al final del día  nos esperaban unas cenas con una tremenda cantidad de comida donde prima la carne. Mucha carne. Nuestros anfitriones no sabían que hacer para agasajarnos


lunes, 20 de marzo de 2023

Irán, esquiando en las montañas de Persia.Marzo 2022


   Este viaje puede ser ejemplo de aquello de que el que la sigue la consigue. Y es que estaba programado para el 2020 pero justo cuando volamos se cerraron las fronteras del mundo y a nosotros en casa. Dos años más tarde la situación  había mejorado y unos cuantos decididos retomarlo. Había muchas dudas por la inseguridad del covid y no ayudaba la mala prensa que los medios de comunicación generales hacen con Irán. Familias y amigos nos advertían sobre el régimen de los ayatolas pero al final ningún miedo tuvo su base. A favor teníamos la información que viajeros independientes nos habían trasladado del país: una maravilla.

   Viajamos  a las montañas al Alborz, al norte del país y que discurren paralelas al mar Caspio. Una cordillera  de  600 km en este país (1600 kms de extremo a extremo) con más de 200 cuatromiles y con el sabor  de lo poco conocido

   Ya teníamos de aquel año la logística organizada. Hamid un guía de montaña local se encargó de ello y de   los visados. Allí nos esperarían Major, su ayudante y una estupenda cocineras: Nargest. Y esto no lo digo porque si. Nos cuidaron tan bien como nos sorprendió el país, sus montañas y sus gentes 


domingo, 5 de diciembre de 2021

Aconcagua.Febrero 2008.La Ascensión. Un fotomontaje

 


   Y volviendo a mis historias de Abuelo Cebolleta, retomo la crónica de la entrada anterior de la ascensión a este montaco (enlace)

Una vez que habíamos acabado la climatización en Vallecitos, con pena por no haber pisar los últimos metros del Cerro Plata, nos dirigimos ya al parque del Aconcagua. Antes de llegar haremos una parada en un curioso rincón, casi en la frontera con Chile; el Puente del Inca. Un lugar de aguas termales donde el componente ferruginoso de estas tiñe toda estructura de ocres y dorados, y  donde nos tomaremos un estupendo bifé de chorizo antes de entrar definitivamente en el parque. Tras cumplimentar trámites empezamos ya la caminata pasando por la Laguna Horcones para recorrer el fondo del valle del mismo nombre. El paisaje aquí cambia, ahora  es más árido, más ocre, más abrupto e inmenso. Nos vamos cruzando constantemente con recuas de mulas que suben y bajan material de los expedicionarios que están más arriba, a veces bajan solas a toda velocidad y hay que tener cierto cuidado para que no se te lleven por delante. Es un descubrimiento las ganas de vacilar que tienen los muleros, lo que aquí llaman “la joda”, con una estética que recuerda mucho a la que podemos tener de los gauchos. Y  así con paso tranquilo y con poco desnivel vamos a la primera parada antes del campo base. Es un mega campo intermedio llamado Confluencia, pues de aquí salen las rutas que aproximan hacia la pared sur del Aconcagua, visible desde el camino, impresionando a todos. Nosotros incluso dormiremos en un domo, una gran tienda de campaña redonda donde, supongo, cabrían  unas 20 personas.

Al día siguiente y siguiendo con el tranquilo paso de aclimatación caminamos por el Valle de Horcones hasta “la Playa Ancha”. Delante  una cuesta que nos dejaría en el campo base del Aconcagua o Plaza de Mulas. En aquel momento bajaba una mula como un montañero amarrado como un fardo, afectado por el mal de altura, bamboleando de lado a lado de la acémila, sin poder sostenerse solo

Nada más llegar, en una cabaña está el equipo médico que te registraba, toma la tensión y la saturación de oxígeno y que sin ningún miramiento te pueden echar para atrás.  Pasamos sin problema y nos aposentamos ya  en nuestra estupenda tienda comedor donde nos esperaba una tremenda ración de comida y de bebida. Pasaremos un día allí aclimatando, yo me acercaría al hotel próximo. Increíble la estructura que han montado en mitad de ningún sitio. Al día siguiente ya empieza la ascensión propiamente dicha. Subimos a dormir a Nido de Cóndores, pasamos por “Cambio de Pendiente”. Un lugar donde mucha gente pernocta pero que como su propio nombre indica, no tiene mayor diferencia con el resto del camino   que un cambio  en la pendiente. Un sitio realmente incómodo.

Tras nuestra primera noche en Nido de Cóndores, a 5000 m, ascendimos al día siguiente a  nuestro segundo campamento,  a 6000 m. “Campamento Cólera“ que  sustituye al tradicional “Campamento Berlín” donde vemos un montón de basura, dos cabañas medio derruidas y un montón de piedras que no invitan a plantar aquí una tienda  

   En el tercer día se preveía mucho frío así que decidimos pasar una noche más aclimatando, pajareteando entre las tiendas y bebiendo. Nos acostamos pronto y llega al final el día de gloria. A las 2 ó 3 de la mañana ya estamos en marcha. Los termómetros marcan 25 grados bajo cero obligando a estar muy pendientes de los dedos de las manos -especialmente- y pies. De hecho, al descargar el peso de las manos en las dragoneras de los bastones, perdías sin darte cuenta la sensibilidad del pulgar. Despacito llegamos al campamento de emergencia desde donde un poco de nieve tapa el sendero. Camino de la cumbre vamos viendo a numerosos grupos que van  por delante. Van muy rápido, tal vez demasiado y algunos lo están pasando mal. Son grupos internacionales, cada uno con su día argentino. Incluso algunos guías ponen los crampones a sus clientes. Nosotros seguimos hacia arriba y pronto nos damos cuenta de que estamos solos. Ninguno de estos grupos ha podido llegar  a la base de "la Canaleta". Así, de todos los grupos que intentamos la cumbre solamente nosotros tiramos hacia arriba. Por detrás va un grupo de militares españoles que guían a discapacitados. Nos cruzamos con ellos y les saludamos pero no sueltan ni una palabra.

Y llega el tan deseado momento de cumbre. Ya os podéis imaginar la emoción del momento, se me quedó grabada. No tengo recuerdo de pasarlo especialmente mal por la altura pero en el vídeo de los segundos de cumbre aparezco boqueando como un pez agónico. Además la bajada de La Canaleta fue horrible, me tambaleaba, me tropezaba y me costaba poner un pie delante del otro, siempre  a punto de caer. Una vez en la base de La Canaleta ya me encontraba mejor. Había nubes altas que impedían la visión de lejos.Las grandes dimensiones del lugar y las escasas referencias ocultas entre las nubes que iban y veían hacían difícil la orientación. Menos mal que mi compañero, meticuloso en extremo, iba comprobando en  la subida la altura, y así me llevó por el buen camino hasta que despejo el cielo ya muy cerca del Campamento Cólera.

 

  A la mañana siguiente ya sin prisas y con una extraña sensación de satisfacción por el éxito y por la falta de estrés, recogemos todo con tranquilidad, incluidos todos nuestros residuos orgánicos. Por supuesto estos fuera de la mochila y poco a poco, despacio pero sin pausa, casi sin darnos cuenta hacemos el descenso de un tirón hasta Plaza de Mulas. No recuerdo si bajamos al día siguiente o nos quedamos un día allí. Nos esperaban más abrazos, felicitaciones, alegrías y aquella sensación de haber disfrutado que también la tengo marcada en la memoria. Sea como fuere, al día siguiente deshacemos el recorrido bajando por Playa Ancha, pasamos por el campamento Concordia, por la entrada del parque y de allí hasta Mendoza. 

   Hace ya 14 años de aquel viaje. Tengo muy grabados muchos momentos, muchas emociones y muchas imágenes. Solo pudimos ascender a la cumbre tres del grupo, y alguno lo pasó un poco mal. También tuvimos algún susto por la altura y alguna caída. Pero fueron muy buenos momentos compartidos, Aprendí mucho, sobre todo de los consejos de Mari Abrego, que por desgracia ya no está para seguir enseñando a los novatos que tengan intención de salir de su zona de confort y que nos ayudó a grabar estas experiencias en nuestra memoria y en nuestra forma de ser.


lunes, 8 de junio de 2020

Aconcagua 2008. Aclimatación en Vallecitos



   Con esto del confinamiento sigo recordando viajes pasados, el de esta entrada igual es al que más cariño le tengo pues en el batí mi récord de altitud, con los 6959 metros de la cumbre del Aconcagua. Además tuve la suerte de compartirlo con un grande del himalayismo navarro y mundial, con José Mari Abrego, que tristemente falleció hace un par de años. El año anterior lo pasé bastante mal con la altitud en Ecuador por pura inexperiencia y decidí que quería ir con alguien que la tuviera de sobra, y nadie mejor que José Mari.
   Esta primera parte se refiere a la aclimatación, que hicimos en el centro de esquí de Vallecitos. Un recóndito lugar cerca de la frontera con Chile donde hay un rosario de montañas de entre 3000 y 6000 metros. Una zona andina árida y dura, pero que favorecía unos colores dorados intensos según diera la luz del sol. Cada mañana salíamos del refugio para ascender una cumbre, nada más llegar subimos al Piedras Blancas de 3800 m, al día siguiente San Bernardo (4150 m)y después  al Franke (4829 m ) .Cuando casi habíamos superado la barrera de los cincomil subimos con todos los trastos encima al campamento El Salto, a 5000 metros ,con la idea de al día siguiente ascender a un 6000, el Cerro Plata. Fue una experiencia curiosa, allí estamos nosotros, con nuestras tiendas y  nuestro hornillos, en completa autonomía. Pero sin embargo había un domo (una tienda redonda grande) donde un chico con su cocina de gas se ganaba la vida, y allí a 5000 metros, la primera noche nos tomamos un estupendo bifé de chorizo. Que mejor señal de que íbamos aclimatando bien.
   Salimos al día siguiente muy de noche, cómo se hacen en estas montañas. Ascendíamos lentamente por las suaves pendientes que nos acercarían al collado que une el filo Plata-Vallecitos. Tal vez no vamos también aclimatados como creíamos, pues las horas iban pasando y nuestro ritmo era lo suficientemente lento para no permitirnos pisar la cumbre a una hora razonable. Y así, a unos 100 metros de la cumbre decidimos darnos la vuelta.
  Ya no quedaba sino bajar a la mañana siguiente, sin prisas desmontamos el campamento y vamos bajando tranquilamente hasta nuestro refugio en Vallecitos. Toca bajar a Mendoza y de allí tomar una jornada de descanso para acercarnos a Puente del Inca, dónde entraríamos ya en el Parque Nacional del Aconcagua. Pero esto queda ya para una segunda parte

martes, 19 de mayo de 2020

Imja Tse/Island Peak.Nepal 2006.Parte segunda




   Sin descanso después de visitar el Campo Base del Everest llegamos al del Island Peak. No tiene nada que ver con el Everest pero también es un campo base muy poblado. La misma noche de la llegada toca subir, como suele ser en estas montañas a la 1:00 toca diana y mi guía Dawa y yo, enfilamos hacia el glaciar, el sol ya alto nos encuentra en las laderas que llevan a la cresta final del Island Peak.Una cuerda fija ayuda superar sus 55º de inclinación  media  El mundo es pequeño y en el mismo día ascendimos una pareja de bomberos de Pamplona y otro grupo formado por dos hermanos pamplonicas y su colega guipuzcoano. Todos subimos y bajamos sin ningún contratiempo y lógicamente llegamos súper contentos.
   La vuelta a Lukla nos sorprendió cruzándonos con todos los trekkers que iban en dirección contraria a la nuestra , con obligado paso lento pues la altitud manda, levantando  lo justo la cabeza para para disfrutar del entorno. Y así llegamos a Lukla, siempre con la  incertidumbre de si las avionetas podrán salir o el mal tiempo los retrasará. El vuelo nunca deja indiferente a nadie cuando ves que la pequeña pista de despegue  está rodeada de  restos de aviones estampados y de repente se acaba y el vacío se abre los bajo el aparato mientras remonta el vuelo.
   Una vez en Katmandú dedicamos tres o cuatro días a visitar sus múltiples monumentos que la convierten en una ciudad señorial y preciosa, fue un gran suerte conocerla antes del terrible terremoto del 2015 y una gran tristeza saber lo que se perdió, sobre todo en vidas.Como despedida aún  bajaremos al sur, a Chitwan, en la frontera con la India, cambiando las montañas y los glaciares por la selva tropical, y a los chorten y templos budistas por elefantes con sus juegos y sus/nuestros baños

domingo, 3 de mayo de 2020

Montañas de Ecuador. 2005. Chimborazo,Cotopaxi,Cayambe,Ilinizas Sur y Corazón




    Hace ya 14 años que hice mi primer viaje a un monte de los para mí grandes, con objetivo final intentar el Chimborazo, lógicamente con ascensiones previas a montes cada vez más altos para ir aclimatando. Así subimos al Volcán Corazón, el Illinizas Sur, el Cotopaxi y el Chimborazo y una vez aclimatados, el Cayambe, que casi no resultó un paseo.
   Aquel viaje lo hice con Karl, un amigo alemán que por entonces vivía en Pamplona. Fue una de las épocas más interesantes desde el punto de vista montañero, entonces sin videos como ahora, solo diapositivas y pocas, pues te pensabas dos veces darle al disparador. Por eso la calidad de las imágenes del fotomontaje, pues  es la que permite mi escáner de dispositivas.
 Pero el viaje no acabo allí, sino que esta fue la tercera parte de visita a un país que nos sorprendió por su increíble variedad, con un potencial enorme para las actividades en la naturaleza, para el turismo y para la cultura. Sin extranjeros, al menos entonces, más allá de las zonas más conocidas de montaña, el centro de Quito y Baños, un aliciente más.
   Hace poco un buen conocedor de la zona me decía que había tenido suerte de conocer estas montañas en aquellos tiempos pues el cambio climático ha reducido de una forma muy importante los hielos, haciendo las ascensiones más difíciles y expuestas.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Cordillera Blanca, parte segunda. Intento al Chopicalqui y ascensión al Vallun...




    Ya han pasado 2 años de aquel estupendo viaje, y un año desde que  publiqué la entrada de aquella primera parte. Voy lento si, pero disfruto muchísimo recordando mientras monto el video. Tras aquella primera parte en que subimos al Urus, al  Ishinca y al no previsto en casa Tocllaraju, todos ellos en la Quebrada Ishinca, ya habíamos superado cimas de mas de 5000 y 6000 m. Ya nos sentíamos preparados para intentar nuestro objetivo principal ,el Chopicalqui, con sus 6345 m. Para ello y tras pasar un día de descanso en Huaraz, cambiamos de zona y nos desplazamos a la Quebrada de Llanganuco. Como ya estamos aclimatados nos saltamos el campamento base, a 4430 m y pasamos la primera noche en el Campamento Morrena, a 4820 m. Tranquilamente al día siguiente subimos al campamento 1 (5380 m) en un espectacular recorrido glaciar.Esa noche era la del ataque, pero el tiempo cambió, una fuerte ventisca no  nos dejó descansar ni salir hasta muchas horas después de lo previsto. Aún así lo intentamos, pero lo tardío de la hora y lo avalanchoso del terreno nos hizo darnos la vuelta cuando llegamos a la cota de 6000 m.
  Desde ese punto, fue bajar, bajar y bajar hasta el Campamento Base y al día siguiente vuelta a Huaraz. Aún nos quedaban unos días en la zona antes de que Félix y Manolo volvieran a casa, así que pensamos que  el Vallunaraju, nevado visible desde la ciudad podía ser una buena opción. Además, ya hechos a la altura, nos podríamos saltar su campamento intermedio, otro Campamento Morrena. Y así fue, a las 12 ó 1 de la madrugada, que no recuerdo bien, nos recogió un taxi en el Hotel y de allí sin parar hasta su cima, con sus 5686 metros, después  bajada y vuelta a Huaraz en el día, como una salida en el Pirineo, eso si, bastante mas larga.
  Fue un estupendo final para este viaje montañero, mis amigos se volvían para casa, a mí aún me quedan 3 semanas de recorrer el maravilloso Perú, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión

martes, 21 de junio de 2016

Noruega 2016. esquiando en los Alpes de Lyngen, parte segunda



  Y las últimas ascensiones de esta semana estupenda. El último día repetimos monte, y es que el pronóstico del tiempo era malo, pensamos entonces que en esas condiciones la mejor opción era esquiar protegidos por el bosque, recordando la estupenda nieve polvo que allí encontramos. Al final la meteo mejoró y llegamos hasta la cima, bajando después  por otra vertiente y finalizando la última esquiada con un inmejorable sabor de boca. Ya no nos quedaba sino hacer las maletas y despedirnos de este maravilloso lugar. Seguro que mas de uno repite, ¿verdad Edu, Gerardo, Mikel, Fermín, Jorge, Gari, Miguel Angel? .Yo ya lo he hecho.

sábado, 21 de mayo de 2016

Noruega 2016, esquiando en los Alpes de Lyngen. Parte primera



     Y por segundo año consecutivo viajamos  a los Alpes de Lyngen, volvemos a esquiar por encima del Círculo Polar Artico, a esos 70 grados de latitud norte. El año pasado nos despedimos  diciendo que era una sitio para volver y así ha sido. Además vamos los 4 del año anterior  con 4 amigos mas.Algún monte repetimos, buscando aquel descenso que tanto nos gustó, también repetimos la última ascensión, pues el mal tiempo previsto hacía pensar qne era un mal día para actividad un poco compleja y que podríamos esquiar en los bosques de sus laderas, aunque al final disfrutamos de  una bonita circular. Y las nuevas montañas tuvieron su plus de aventura, pues no teníamos información, ni tracks y solo un mapa de escala tan grande como para no saber como podría ser el terreno.
   Como esperamos,  disfrutamos mucho de su luz, los colores, las montanas y sus descensos,tanto los repetidores como los nuevos, que también acabaron deseando volver

lunes, 8 de junio de 2015

Noruega 2015.Esquiando en el Círculo Polar Artico. Parte segunda



   Y continuamos con el viaje...
 El fin de semana permitió que coincidiéramos con autóctonos ,era curioso ver los tablones superanchos que usaban, tanto que no hacían vueltas marìas, forzando una huella tan vertical que seguirla nos hacía sudar de lo lindo.
   Ya no volvimos a ver el sol hasta el día de vuelta, obligando muchas veces a tirar de GPS, de hecho los problemas de visibilidad nos hicieron darnos la vuelta sin cumbre un día , que no es poco para tanto día de actividad, pues pudimos pisar el resto de las cimas previstas
   Finalizamos el viaje  disfrutando de buena nieve, de imágenes intensas que a veces parecían irreales y de buenos momentos entre amigos.
   Un destino que merece la pena  repetir

martes, 5 de mayo de 2015

Noruega 2015:Esquiando en el Círculo Polar Artico. Parte Primera



    Noruega llevaba ya varios años guardada en la carpeta de proyectos desde una proyección del club hace un buen puñado de años. Aquel mundo de nieve y bajo nieve, de luces irreales, de colores sutiles, nos ilusionó a unos cuantos con la idea de conocer aquellas tierras. Así que un día nos buscamos la oportunidad. Y nos fuimos a los Alpes de Lyngen.
    Los Alpes de Lyngen se encuentran por encima del Circulo Polar Ártico. La Corriente de Noruega, prolongación de la  del Golfo, permite unas temperaturas mas suaves de las que cabría esperar para estas latitudes pero con buenos  espesores de nieve. Esto, junto con el mar de montañas que forman su orografía, la facilidad de acceso y la comodidad de la logística  convierten a Noruega en una paraíso del esquí de travesía.
    Y qué decir del inmenso placer de esquiar en las mejores nieves, con la mirada en los fiordos hasta quitarse los esquís en el mar. ¿Habrá otro lugar en el mundo donde poder vivir esto?
 

martes, 23 de diciembre de 2014

Perú.Cordillera Blanca :Junio-Julio 2014. Primera parte.Urus, Ishinca y Tocllaraju



    Al final todo llega, tanto el tan esperado viaje a Perú, como el video. Esta es la primera mita de la parte montañera del viaje. Allí, en el Parque Nacional de Huescarán, con Félix y Manolo, 2 amigos aragoneses, disfrutamos de las veleidades de la altitud, en la zona de la Quebrada Ishinca. Nos fue bastante bien, cumplimos la aclimatación sin problemas salvo las nada raras diarreas de las que no se escapó ni uno Iniciamos la aclimatación desde el primer momento que llegamos a Huaraz,el equivalente a Chamonix en los Andes. Subimos ese mismo día a las Ruinas de Willka-wain, a 3400 m de altitud, a las Lagunas de Churup y Churupita después , a mas de 4500 y así nos instalamos para varios días en el Refugio de Ishinca (4300 m).Una vez allí pudimos subir al Urus (5450 M),Ishinca (5530 m) y tras un día de descanso remontamos al Campamento Morrena del Tocllaraju (6034 m)donde pudimos ascender al día siguiente. Pude comprobar entonces las buenas artes alpinísticas de mis compañeros, especialmente en el Tocllaraju, donde mostraron su experiencia y su nivel Ahí va... solo son 15 minutillos

martes, 10 de septiembre de 2013

Elbrus. El techo de Europa. Junio 2013


En Junio tocaba ya colgar los esquis en esta fabulosa temporada. Y tuve la suerte de hacerlo materializando una idea que llevaba muchísmos años dando vueltas. Y nos fue bien. Con dos amigos catalanes subimos , y lo que es mejor, bajamos esquiando desde la misma cumbre, desde el punto mas alto de Europa, en las montañas rusas del Cáucaso. Este es un pequeño resumen de la historia, de donde se intuye la aclimatación ,con los esquis para arriba y para abajo en la misma montaña y el golpe final