sábado, 11 de diciembre de 2021

Un viaje a Dolomitas. Junio 2007

   Y siguiendo con las historias del abuelo cebolleta, recuerdo ahora aquel viaje a las montañas que Messner definía como “las más bonitas de la tierra”. Yo no me atrevo a tanto pero si entiendo que para muchos lo pudieran ser. Allí que fui en busca de sus praderas, sus paredones y especialmente sus ferratas, que por algo aquí tuvieron su nacimiento oficial en la Gran Guerra.

entre el Pico de Lagazuoi y El Paso de Falzariego

Trincheras del Lagazuoi

cumbre del Lagazuoi

   Son tan bonitas que incluso estando entrelazadas por pistas de esquí - Dolomiti Superski son 1000 km esquiables -sus instalaciones están bastante bien integradas en el entorno. Nada que ver con el acumulo de hierros, basura y tierra removida que dejan en verano nuestras pistas más cercanas

 

en la aproximación a la ferrata del Grande Cir

Ferrata al Grande Cir

  Después de unos días de ferratas, alguna travesía con bastante niebla, jornadas de lluvia y tormentas diarias decidimos cambiar por algo de turismo de esos que alguna vez  hay que hacer en la vida si se presenta la oportunidad. Cambiamos de las montañas a la cercana ciudad de Venecia, de ahí la entrada anterior

tras la lluvia, y así, todos los días





Sassongher


Colfosco

subiendo al Sassongher

los refugios ,perfectos



Marmolada

en la ferrata del Pico Nuvolao


tras la ferrata del Pico Nuvolao

Cima del Pico Nuvolao

desde la cima del Novolao

Cinque Torri

arriba y abajo ,bajando del Novolao


precioso sendero circular a las Tres Cimas de Lavaredo


las míticas Tre Cima di Lavaredo

en la vuelta a las Tres Cimas de Lavaredo



 

Venecia.Maravillas del Hombre (IV)Julio 2007

Haciendo honor al título de este blog (por el abuelo… cebolleta), y enlazando con el reciente viaje   a Creta, con tan rico patrimonio veneciano que tanto me sorprendió, recuerdo la batallita de mi viaje a Venecia que hice hace ya  muchos años. Ahora, algo más leído, soy capaz de disfrutar estos recuerdos de otra forma. Es interesantísima la historia de la Serenísima República-empresa de Venecia, desde sus comienzos en palafitos en el siglo quinto, en los últimos estertores del Imperio Romano de Occidente hasta su final tras las guerras napoleónicas mil cuatrocientos  años después. Llegando a crear un imperio comercial volcado a Oriente y con una administración única y peculiar, en una Europa que vivía de espaldas a todo lo que de  allí viniera.

Toda la ciudad es, por tanto, fiel reflejo de tan brillante pasado   














Campanile


Gran Canal

Palacio Ducal

Basílica de San Marcos




Arriba y abajo, la Pala d'Oro.Retablo bizantino de oro, plata, esmaltes y piedras preciosas