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sábado, 29 de febrero de 2020

China 2019 .agosto 2019.Parte segunda.Yangshuo,Guilin y Shanghai



   Continuamos viaje hacia el sur hacia Yangshuo. Lo que creíamos que sería un pueblo resultó ser una ciudad con más de 300000 habitantes. Tampoco es un sitio tranquilo,  también están las masas de turistas chinos que a partir de la tarde abarrotan el centro comercial del pueblo. Aquí lo más típico es alquilar una moto o una bicicleta para recorrer los alrededores. Estefanía alquila  una moto, su velocidad es tal que la sombrilla con la que vienen todas equipadas ni se inmuta, yo alquilo una bicicleta y así  nos vamos a recorrer los pueblos de alrededor, pasaremos por la cueva de la Mariposa, Iluminada con sus con luces de neón, como les gusta a los chinos. Veremos y navegaremos por el río Yulong acompañados por una familia de chinos en nuestro bote y muchas más alrededor, que no se quisieron despedir sin fotografiarse con nosotros. Otro día iremos en transporte público hasta Xing Pin, donde recorremos en bote el río Li, famoso por las vistas de las montañas que aparecen en los billetes de 20 yuanes .Hasta tendríamos  en cubierta  un pase de adolescentes vestidas con trajes típicos que no pararían de hacerse fotos con semejante paisaje.
La última noche en Yangshuo tuvimos uno de los mejores momentos del viaje: el espectáculo nocturno "Impression Sanjie Liu".Una increíble demostración de luz y sonido en el que participan los pescadores de la zona, jugando con las formas de las montañas de alrededor iluminadas con antorchas, con coreografías de decenas  de bailarines,con sus trajes típicos…lo dicho, una maravilla



presentadora en Yangshuo

Vistas desde la cima de Moon Hill hacia Yangshuo

navegando por el río LI

arriba y abajo imágenes  del espectáculo Impression Sanjie Liu en Yangshuo



A continuación cogemos el tren hacia Guilin, una ciudad menos conocida y que utilizamos como etapa intermedia camino de Shanghái. Nos sorprendieron sus bonitos y cuidados jardines, los templos del Sol y la Luna y también, como parece ser que hay en todas las grandes ciudades de China,su opulenta zona comercial. Desde allí haríamos un trekking por los arrozales de Longsheng , que tuvo su complicación, pues no había señales ni marcas ni poblaciones a la que preguntar ,tan solo un poblado  encontramos pero no  había forma  de entendernos con los lugareños ni por gestos, menos mal que un guiri que nos cruzamos por el camino iba con GPS y nos recondujo

Arriba y abajo arrozales de Longji (Guilin)



Y cogemos al final el último vuelo del viaje para llegar a Shanghái. El metro nos deja en Nanjing Road muy cerca del hotel. Esta avenida es el colmo de la opulencia y es tal el gentío que hay que la policía tiene que andar controlando el tráfico… pero de personas por las aceras, que no de los coches. Sin embargo es doblar una esquina y pasamos de  observar los escaparates de las tiendas de ultra lujo a callejuelas con los típicos puestos de comida callejera chinos. Esa misma noche bordeamos las increíbles muchedumbres por calles paralelas para llegar al Bund, la zona financiera que las colonias europeas construyeron a orillas del río Huangpu a finales del siglo 19 y principios del 20.Muchos edificios  imitan a otros emblemáticos occidentales. por ejemplo llama mucho la atención uno muy parecido a la Casa Blanca estadounidense pero con la bandera comunista china en lo alto de la cúpula. Y al otro lado del río justo enfrente del Bund tenemos lo que para mí es uno de los momentos clave de este viaje y curiosamente artificial .el espectáculo del Pudong iluminado. Pudong es el distrito financiero moderno de Shanghái, una ciudad de futuristas y enormes rascacielos de acero y cristal ,de noche completamente iluminados, incluso con proyecciones en sus fachadas. Es obligado pasar aquí un buen rato
El día siguiente lo comenzamos visitando los jardines Yuyuan, un parque del siglo XVI con jardines, estanques, arroyos y pequeñas edificaciones suntuosas con todos con todos los detalles que nuestra imaginación occidental pudiera tener de China.Otra visita obligada es la Concesión Francesa, un barrio formado por casas bajas y calles estrechas que no tiene nada que ver con el resto de la ciudad y que fue construida por comerciantes franceses al ganar las guerras del opio junto con los británicos. El barrio se va ocupando poco a poco por cafeterías  de corte más occidental y tiendas de artesanía también de estilo más europeo, sin embargo no dejamos de estar en China y a la vuelta de la esquina nos encontramos un mercado con todo tipo de seres vivos bien vivos dispuestos a que los vecinos se los llevaran a la olla. Varias más fueron las visitas que hicimos en la ciudad. Destacaría de ellas la visita durante el día a Pudong, paseando por las inmensas moles de acero y cristal que dan forma este barrio que puede ser el centro o uno de los centros económicos del mundo

jardines Yuyuan en Shanghai


modernidad y tradición en Shanghai
la concentración y dimensiones de sus rascacielos son increíbles

La población china. enganchada al móvil


El Bund en Shanghai

Pudong, distrito financiero de Shangai

El Bund visto desde Pudong

Pudong de día
   Y el viaje toca a su fin. Tuvimos nuestra aventura para coger el avión de vuelta,la tecnología que nos ayudó todo el viaje nos falló entonces, pero lo pudimos  solucionar con la ayuda espontánea de algunos compañeros de metro.Nada que ver con algunos tópicos sobre estos paisanos que oíamos en casa respecto a su  marcada distancia/rechazo al extranjero ,al menos no en la gente más o menos joven y en esta China del primerísimo mundo.Son muchos los tópicos que ahora podemos desmentir, y también podemos confirmar el de que China nos come .Ya lo ha hecho.Es un pais eficiente,ordenado (tal vez por narices), de gente curiosa con el extranjero, al menos en esta parte del mapa, y con una cultura que más bien parece de otro planeta por muy occidentalizado que parezca y que nosotros apenas pudimos arañar

martes, 3 de diciembre de 2019

China.Julio 2019. Parte primera.Pekin,Pingyao y Xiam.





   China es el país de los superlativos, es un país inmenso con la mayor población del mundo,las infraestructuras del mayor tamaño del planeta y una cultura forjada en un continuo a lo largo de miles de años que a nosotros se nos hace inabarcable. Un país de contrastes, antes del viaje nos llamaba la atención la inmigración que han desperdigado por todo el planeta sin embargo nos encontramos con ciudades opulentas que viven rodeadas de la tecnología más puntera, con unos mayores que te miraban como si fueras transparente y sin embargo también con una población joven que desea acercarse al turista y conocer. Un país en rápida transformación donde lo que encontramos poco tenía que ver con lo que nos habían comentado otros turistas tan solo unos pocos años atrás


"El Gran Timonel" preside la Cuidad Prohibida


No hace falta decir que es


Templo de los Lamas de Pekín

   Empezamos el viaje en Pekín qué puede ser la ciudad con más sabor cultural del país, donde pueden quedar los mayores vestigios que sobrevivieron a la Revolución Cultural, donde conocimos las masificadas Gran Muralla y la Ciudad Prohibida, donde paseamos por las tranquilas calles del Hutong ,las callejuelas del casco viejo de la ciudad y también conocimos la plaza de Tiananmen donde es imposible que la cabeza no se vaya a lo sucedido allí hace ahora 30 años. Camino de Siam hicimos una parada en Pingyao la mejor conservada ciudad medieval que sobrevivió a la susodicha Revolución Cultural, ultra preparada para el turismo pero que no deja de tener encanto con sus callejuelas y sus murallas conservadas como debían ser hace 8 siglos en China





Mayores y pequeños en Pingyao

   Continuamos por Xiam donde llegamos a una ciudad con un centro de gran lujo, con grandes rascacielos y centros comerciales para pasar a un vibrante barrio dónde se mezcla la cultura musulmana y la cultura china, con una mezquita de rasgos realmente diferentes a los que pueda ver en otros países musulmanes. Conocimos allí los Guerreros de Terracota, una cosa que hay que ver y ciertamente impresiona su calidad para unas esculturas que tienen ya más 2200 años, pero las masas de turistas chinos restaron gracia-En esta ciudad pudimos andar en bicicleta por lo alto de  sus murallas, restos   de hace ya siete  siglos y de un tamaño tal que podrían por su parte alta circular los coches en los dos sentidos.Y hasta aquí la primera parte del viaje, en el que cada día tenía un sinfín de pequeñas aventuras… al intentar movernos por la ciudad, al  comunicarnos con sus habitantes y sobre todo cada vez que nos sentábamos a comer


De pintxos por Xiam

Modernidad y tradición.En bici por las murallas de Xiam

Novia en las murallas de Xiam

El Buda Feliz, que no debe ser Siddharta Gautama sino un monje del siglo X