Un recorrido fruto de un despiste. Parece mentira, a estas alturas de la vida, pero me llevó a conocer, antes de la cumbre del Petrechema, el Pequeño Pico de Ansabere, con unas espectaculares vistas de estas agujas.
Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo. He aquí algunos de esos momentos
Un recorrido fruto de un despiste. Parece mentira, a estas alturas de la vida, pero me llevó a conocer, antes de la cumbre del Petrechema, el Pequeño Pico de Ansabere, con unas espectaculares vistas de estas agujas.
Después del largo día anterior por la Table y Añielarra , busco algo más tranquilo (Enlace a la ruta completa) haciendo el clásico bucle de Astún. Arranco hacia el collado de Los Monjes pero la nieve ya escasea, lo que hace un tostón la progresión al obligar a quitar y poner los esquís. Más arriba me encuentro con una cuadrilla de vizcaínos que amablemente me ofrecen compartir la jornada con ellos. Pasamos a otra vertiente; aquí sí hay mucha nieve. Disfrutando, no llegamos hasta la cabaña de La Glere, pues se adivina poca nieve , así que emprendemos la vuelta a través del collado de Astún. Parte de este grupo aún haría algún yo-yo más, y todos juntos, disfrutando y sin darnos cuenta llegamos a Astùn.
Muchas gracias cuadrilla por este día, será un placer volver a coincidir