Un monte al lado de casa, que en el Pirineo dan tormentas. Subiendo desde Huarte-Araquil y bajando a Unanu por la vertiente contraria, para bordear el monte hasta el punto de inicio, sale una curiosa vuelta de unos 1.200 m de desnivel.
Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo. He aquí algunos de esos momentos
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