Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo.
He aquí algunos de esos momentos
Para esta salida de btt del Club Deportivo Navarra nos juntamos una buena cuadrilla para hacer un recorrido “en 8” que saliendo de Viana recorre el
Valle de Aguilar y la Sierra de Cábrega. El Valle de Aguilar se encuentra en el
rincón suroccidental de Navarra, limitando al norte con la Sierra de Codés y al
sur por la Sierra de Marañón y los pueblos
de Aras y Viana. La Sierra de Cábrega es la prolongación de laSierra de Codés de Oeste a Este y separa
el valle de Aguilar del Valle de Berrueza. Al Valle de Aguilar llegaríamos a través de Bargota por buenas pistas en general salvo en algún descenso para llegar a Torralba del Río y Espronceda para subir después a la Sierra de Cábrega, monte solo recorrido por cazadores. Estaríamos solos en el recorrido salvo los primeros kilómetros desde Viana que al coincidir con el Camino de Santiago nos cruzamos con muchos peregrinos.Descendemos del extremo oriental de la Sierra de Cábregapor un bonito y técnico sendero a Desojo,
una potente pero no muy larga subida
después al repetidor de Desojo y nuevo descenso bien bonito otra vez hasta Armañanzas. Queda después
unir este pueblo con Bargota y cerrando el 8volvemos a Viana por pistas con
alguna buena cuesta y rodeados de viñedos
pistas después de Bargota (foto de Oscar Uriz)
Subiendo a la Sierra de Cábrega (foto de Angel Pardo)
Sierra de Codés y Valle de Aguilar Desde el repetidor de Desojo (foto de Oscar Uriz)
Había dejado
la primera parte de este viaje en Khuspang, tras un largo día en el que
habíamos atravesado el Gondogoro Pass y donde nada más entrar en la tienda
comedor se puso a llover a cántaros. El terreno había cambiado de forma radical,
seguíamos rodeados de glaciares pero ya no era el terreno árido de los días anteriores.
Al contrario, la zona que los hielos dejaban libre era una alfombra verde donde
brotaba la primavera, veíamos por primera vez en el viaje flores ¡y muchas
edelweiss!
Leila Peak, saliendo de Khuspang, posiblemente una de las montañas más bellsa de la tierra
El día siguiente tocaba descanso pero preferimos que fuera en el campamento siguiente, en Saicho, ya mil metros más abajo y con temperaturas más agradables. El trayecto entre ambos campamentos nos dejó imágenes imborrables, no podemos despegar la mirada del Leila Peak, esta montaña podría considerarse de las más bonitas del planeta, su aislamiento la hace menos conocida que el Cervino, Ama Dablam o Alpamayo pero sus líneas casi de diseño estéticamente la ponen a su misma altura.
Tras perder de vista el Leila Peak, vamos dejando atrás los glaciares y la vida sigue abriéndose camino, pasamos cerca de manadas de vacas de una rara, para nosotros, especie local e incluso burros salvajes. En Saicho pasaríamos un par de noches, nos dedicaríamos a descansar, lavar, lavarnos y pasear por los alrededores .De despedida los porteadores nos deleitaron con sus cánticos y bailes, siempre buscando intercambio con los nuestros y también con un grupo de coreanos que iban un
poco por delante de nosotros en el trekking.Finalizamos el camino en Hushe, localidad donde Sebastián Álvaroinició un proyecto de cooperación construyendo un albergue de montaña y creando una escuela para niñas, entre otros logros.Y si fuera poco a la entrada del pueblo un cartel con con el nombre de Fundación Félix Iñurrategi nos recibe
Paseando por los alrededores de Saicho
Chavalería de Hushe
Tocan ahora dos días de bus por pistas y carreteras donde vemos imágenes de un Pakistán siempre rural pero más fértil, con noche en Gilgit, donde a un grupo de nosotros que salió a dar un paseo la policía les hizo volver al hotel. Nos despedimos del alojamiento que como en otros el segurata no se separaba del fusil, otro paisano y su kalashnikov nos acompañarían en la primera parte del viaje para
ser relevado después por otro hasta llegar a Islamabad
Y antes de volver dedicamos una visita a Rawalpindi, capital pakistaní hasta 1967. Así como Islamabad es una ciudad de reciente construcción, de grandes avenidas y amplias zonas verdes, donde reside la élite socioeconómica y cultural del país, con clara influencia occidental, Rawalpindi se mantiene mucho más tradicional, con sus taxis multicolores por todos lados, tráfico caótico con cientos de motos, mercados en la calle y grandes y bulliciosos bazares. La gente solo viste la ropa tradicional pero sin embargo sí se ven algunas mujeres solas comprando, cosa que no vimos en Skardu ni en los pueblos por los que pasamos
Grúa en Rawalpindi
Taxi en Rawalpindi
Y el final llega y tenemos que volver. Ha sido un viaje que seguro que a todos nos ha marcado. El
Karakorum ha superado nuestras expectativas en cuanto a belleza y grandiosidad, hemos picoteado la cultura de un país que solo sale en los grandes medios por malas noticias, pero que tiene unas fuertes señas de identidad, musulmana por supuesto, con gentes amables pero también fuertes, moldeados así por una mezcla de naturaleza dura, salvaje, bella y de una tortuosa historia pasada y reciente
En estas fechas de Semana Santa recuerdo un viaje
a Sevilla de hace unos meses, a una de las ciudades con más tradición de celebraciones
en estos días. Sevilla es una de esas ciudades que tenía la cabeza como obligada
de conocer, repleta de monumentos históricos. Destaca el casco antiguo más
grande de España y uno de los tres más grandes de Europa junto con el de
Venecia y Génova. Tres de estos monumentos están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO .la Catedral con la Giralda,
el Alcázar y la Torre del Oro
También es una ciudad varias veces milenaria.Fue fundada por los fenicios o por los habitantes de Tartesos. Losromanos en el siglo 206 ac y después de la segunda guerra púnica fundaron a unos kilómetros la colonia romana de Itálica, de gran prosperidad. Posteriormente el reino visigodo en ella alojó a veces la corte, la invasión musulmana la hizo capital de un reino de taifas y después del reino almohade de Al-Andalus. En la Edad Media una rica colonia genovesa propició que su puerto fuera punto de entrada de grandes riquezas que distribuían desde África al resto de Europa y ya con el descubrimiento de América fue sede de la Casa de Contratación por dónde entraban todas las maravillas que de allí venían hasta a finales de siglo diecisiete donde este cometido pasaría a Cádiz
Ascensión combinada a los dos grandes del karst de
Larra: Anie y Soumcuy .En esta ocasión previendo que desde la salida habitual
del scalextric podríamos tener problemas de nieve, decidimos salir desde
las mismas pistas de esquí de Arette Ascendimos por la ruta más habitual hasta
la cumbre del Anie para iniciar el descenso un poco más a la derecha y en
vez de continuar hasta el scalextric iríamos a buscar de forma frontal el Soumcuy.
Iniciamos un rodeo a esta montaña y así, enlazando sucesivos escalones, llegaríamos muy
cerca de la arista final. La esquiada del monte la haríamos hasta el
remonte más alto de la estación de esquí para bajar después por la pista
conocida como el Boulevard hasta el coche
Buscando zonas sin porteo no quedan
si no las caras norte. La idea del Aspe fue todo un acierto. Las pistas de
esquí de Candanchú mantienen la nieve en buenas condiciones. Así subimos por
Loma Verde hasta el Circo del Aspe, un rincón muy alpino que me encanta. Tras
atravesar la Brecha del Aspe pasamos a la vertiente sur y a la cima.
Hacia la Brecha del Aspe
Queremos
descender por la ruta normal por el norte, así que para hacer tiempo para que
transforme hicimos unos cuantos giros por su ladera sur. Volvemos otra vez
hasta el Collado del Aspe y para abajo. No sin antes pasar mis momentos de
cierta tensión pues me impone siempre esta bajada vista desde arriba, pero
viendo las las buenas artes de Eduardo, Ángel y Miguel Ángel me tiro sin
problemas. Ponemos después pieles en los Llanos de Tortiellas hasta la silla de
la Tuca Blanca de las pistas para acercarnos a la salida del Tubo de la
Zapatilla. Estaba un poco duro a ratos por el paso de tanto esquiador pero su
buena pendiente nos dejó casi sin remar de vuelta en terreno domesticado
la ruta es de hacer afición, si la subida por el Circo del Aspe es salvaje, los descensos por su fuertes pendientes nos dejarán con una sonrisa de oreja a oreja.
Por problemas técnicos no se grabó el descenso, pero tengo que agradecer a Angel y a Eduardo su fotos, con las que he completado esta entrada
Este domingo tuve la ocasión de colaborar en la séptima edición de la Pyrene, la ruta que el Club Deportivo Navarra organiza tanto en opción competitiva como popular. La primera formó parte del Campeonato de Euskadi de esquí de montaña y del Campeonato de esquí de montaña por parejas de la Federación Navarra El primer recorrido, de unos 2100 m de desnivel uniría el Collado del Huerto de Acherito, Petrechema y Sobarcal. La opción B, la popular, en 1600m de desnivel unió las dos primeras alturas. Ambas bajarían entre ellas a la hoya del fondo del Barranco de Petrechema. El recorrido sufrió cambios de última hora por la regresión de la nieve en la última semana y contó con un distinto y alpino arranque que si tenéis paciencia se ve en la entrada anterior de este blog.
Al final aplausos de felicitación para la organización del Club Deportivo Navarra y sobre todo para Saúl Abril, infatigable impulsor y promotor del ilusionante proyecto.
Comienzo la entrada con la cabecera del blog de la prueba y os dejo el enlace para ver fotos, vídeos y demás información :
El Mallo de Acherito tiene uno de los mejores descensos del valle, sin embargo la idea de ese día era ayudar a Saúl, el alma mater de la Pyrene, a buscar el mejor recorrido para esta carrera de esquí de montaña que el organiza el Club Deportivo Navarra para el siguiente fin de semana. En lugar de comenzar por el conocido Barranco de Petrechema, sin acabar de salir de las pistas de fondo giramos 90 grados en el bosque para tomar un corredor de unos 45-50º que nos dejaría en la parte alta de vertiente norte de este barranco, resultando un precioso recorrido entre bloques calizos y retorcidos y muy viejos pinos negros. Nos asomaríamos desùés al Collado del Huerto de Acherito para ver las opciones de descenso para aquella carrera. subiríamos después por la ruta habitual al Mallo. El descenso de la montaña,ya por la normal a las Foyas del Ingeniero,como dije al principio de la entrada, de lo mejor