Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo.
He aquí algunos de esos momentos
Continúo con las dos últimas etapas (entrada a la primera parte):
Salimos de Hondarribia por el paseo marítimo, una bonita forma de empezar, enseguida tomamos el sendero que bordea la costa dejando a un lado el faro del Cabo Híger, uno de los momentos más bonitos de la ruta, continuamos por la pista que un poco rota flanquea el monte Jaizkibel hasta llegar de forma inesperada a la bahía de Pasajes, otra maravilla. Atravesamos este bonito pueblo para llegar a Errentería donde inicia un laaargo carril bici que acabaría en la subida al Puerto de Aritxulegi.El descenso es por carretera hasta el embalse de Endara, situado en el fondo de un cerrado valle frondoso a más no poder, enfilamos después fuertes pendientes ,menos mal que cementadas hasta el Collado de San Antón donde retomamos los bosques que nos llevarían hasta Bera de Bidasoa. Allí nos alojamos en un hotel precioso, el hotel Churrut, que resultó ser un palacio de lujo.
Bordeando el Cabo Híger
Bonito comienzo de etapa
Bahía de Pasajes de San Juan
Embalse de Endara
En Bera sobre el Bidasoa
Y llega la última etapa. Comienza por senderos en un frondoso hayedo y tras "las mil curvas", que así llaman a las revueltas que hace el sendero en la última cuesta abajo, de pronto nos encontramos en Lesaka, donde nos cruzamos con los txistularis desfilando por la calle, como si nos esperaran., Seguimos después por hayedos, robledales,sendas y caminos, por un terreno menos humanizado que las dos etapas anteriores, hasta llegar a Igantzi donde visitaremos la fuente de San Juan Xar, otro sitio de leyendas y de ambiente mágico , como dicen que son sus aguas. Llegamos después a Arantza tras empujar la bici por una antigua calzada romana pues, al menos a mi , las piedras y la pendiente no me permitieron subir montado, pasamos un ultimo collado y ya por pistas y senderos que siguen cercanos al río Ezkurra acabamos con pena este estupendo viaje
LaPedales del
Bidasoa es una travesía en btt entre Navarra, Lapurdi y Guipuzcoa. Son 190 kms y 5600 m de
desnivel positivo que mi hermano y yo hicimos en 4 días. Comienza y acaba en
Doneztebe/Santestaban y en los paisajes por los que discurre predominan el verde
rabioso y destaca el mar. Los finales de
etapatienen lugar en Zugarramurdi, Hondarribia,
Bera de Bidasoa y final en el punto de inicio. Son muchos los kilómetros entre
hayedos, robles centenarios y sendas entre helechos que llegan por encima de la
cintura, a veces siguiendo la gr-11 y alguna vez pegados a la orilla el mar. Hasta un
barquito tuvimos que coger para pasar de Hendaia a Hondarribia
La primera etapa, que discurre íntegramente en Navarra, es
la más verde, la más frondosa. Empezamospor el Señorío de Bertiz y entramos en el valle del Baztan.Cruzando sus bosques y montañas uno entiende por qué la mitología vasca es tan rica, parece
que en cualquier momento te puedes
encontrar con lamias o cruzarte con alguna sorgiña. Así entre paisajes de
cuento acabaríamos la etapa en Zugarramurdi. Todos hemos oído de sus cuevas e historias de brujas y es que si en un sitio podría haber aquelarres y brujas no hay entorno más
propicio que este.
Paisajes del Baztan
por la GR-11
llegando a Zugarramurdi
en las cuevas de Zugarramurdi
En la segunda etapa pasamos a Lapurdi, cruzamos la muga sin
darnos cuenta. Por algo fue lugar de
paso de contrabandistas de un lado a otro de la frontera. Llegamos así a Ainhoa
y empezamos a subir colinas y cruzar caseríos con bastante más frecuencia que
en el lado navarro, aquí ya hay muchos más kilómetros de pista asfaltada, ya
está todo más humanizado, mas “civilizado”. En esta etapa vamos circundando el Larrun y tras un potente puerto llegamos al
Collado de Ibardin. Increíble, está coronado por un montón de grandes almacenes
y tiendas pensados para que los turistas franceses se dejen los cuartos. De
allí salían, bien cargados sobre todo de alcohol y tabaco.
Toca buena bajada después hasta llegar al paseo que bordea
toda Hendaya, también su playa hasta coger el barquito que cruza la bahía
deTxingudi y que nos deja en el mismo
Hondarribia. Pedaleando por las calles por las que tanta veces he poteado nos
alojaremos en el mismo centro de la ciudad. Como señores
alrededores de Ainhoa
Con el Larrun al fondo, llegando al Collado de Ibardin