Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo.
He aquí algunos de esos momentos
Décadas hace que no venía a esta montaña. Tiene de todo: sus pinos negros, sus
campas, un montón de ibones, planicies enormes de granito rosa, el Forau y plan
de Aigualut.Casi nada. Y esta vez, con las primeras nieves del otoño, que
aunque hicieron los últimos metros bastante engorrosos, le dieron un punto
invernal que, junto con el frío, me recuerda que el verano, aunque haga calor
abajo, ya se ha acaba
Hoy se
prevé agua a partir del mediodía, por lo que toca ascensión corta. El Castanesa
tiene fama de tener unas bonitas vistas y es relativamente rápido. Las
previsiones al final se cumplieron, entraron las nubes y adiós a las vistas, pero arriba coincidí con otra montañera también solitaria: Ainhoa de Bilbao. Y así, "charrando"(como tanto dicen los aragoneses), sin darnos cuenta llegamos a los coches justo cuando empezaba a llover
Hace ya muchos años que no subía a esta montaña, la segunda mas alta del Pirineo y tenía muchas ganas de recordar. Como es habitual en estos menesteres fui solo pero una vez allí no me pareció tan buena idea. La ruta clásica desde el Refugio Angel Orus no ofrece dificultades, pero al día siguiente la oscuridad y la niebla me lo hicieron pensar dos veces y subí con un trío de amigos vizcaínos y guipuzcoanos,Josetxu,Iñaki y Javier. Con ellos pasé un día estupendo
Estaba claro que el otoño había llegado,la niebla y la oscuridad obligaban a prestar atención para no perder el camino, ya de día parecía mejorar pero otra vez la niebla y el viento nos envolvieron de nuevo en los últimos metros donde unos centímetros de nieve obligaban a tener cuidado con los resbalones. La visibilidad allí era nula pero el camino era evidente. Como gran montaña que es debe tener unas muy buenas vistas, así que habrá que volver para disfrutarlas
El Salvaguardia, desde los Llanos del Hospital en Benasque, parece una tachuelita al lado de los gigantes que le rodean, pero son casi 1000 m de desnivel, mide casi 2800 m de altura y tiene pasajes muy bonitos. Las vistas desde arriba son espectaculares, sobre todo hacia las Maladetas. Todo ello hace que en estas fechas suba mucha, pero mucha gente. Eso explica el cableado que han colocado en algunos pasos...supongo