sábado, 10 de octubre de 2026

México. Parte 2. Guadalajara, Guanajuato, San Miguel de Allende y Ciudad de Mexixo.Juiio de 2022

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Y dejamos atrás la bella y selvática Chiapas para continuar nuestro viaje por un México más urbano. Así alcanzamos Guadalajara, donde, en su Plaza de Armas, nos llaman la atención su kiosco y su ecléctica catedral, que nos recuerdan a otras ciudades que vimos en Perú y, por supuesto, al otro lado del charco.

   Guadalajara es también la ciudad del cura Hidalgo, uno de los líderes de la independencia de México. Muy interesante buscar información sobre su relación con los "gachupines",  que nos hará mirar de otra manera las declaraciones de los últimos dirigentes mexicanos.

   Continuamos hacia Guanajuato, una preciosa ciudad rodeada de colinas. Desde sus miradores contemplamos las callejuelas y las iglesias de colores que asoman entre las casas. Es una ciudad con mucha vida cultural y universitaria, donde encontramos tunas por las calles,con las mismas canciones y trajes, hasta con algunas cruces de Santiago, bordada  aunque al preguntar si sabían del origen de esta tradición no tenían ni idea

Aquí descubrimos también las pulquerías, locales populares donde sirven pulque, una bebida prehispánica. Espectacular su decoración. Todo eran cómics de El Santo, famoso luchador mexicano que recuerdo bien de mi primera infancia.

Tampoco faltaban los mariachis, que iban de bar en bar con sus corridos por unas monedas.

Continuamos el viaje hasta San Miguel de Allende, preciosa ciudad (ya sé que me repito, pero es que es así), con sus calles adoquinadas, sus palacios barrocos y sus casonas. Se aprecia una evidente influencia yanqui, pues aquí empezaron a llegar los veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Según he leído, se cuentan hasta 10.000 jubilados que vienen a pasar aquí sus últimos días.

Incluso nuestro hotel era un casoplón del siglo XVII que recordaba mucho a las corralas madrileñas, y reventado por una pareja estadounidense 

Y finalmente llegamos a Ciudad de México. Si en este país nos ha sorprendido la increíble variedad de su cultura, en esta ciudad todo ello se ve ampliado.

Nos quedamos pasmados con el Museo Arqueológico, donde, entre otras muchas cosas, nos deleitamos con el famoso calendario solar, asi como los restos mexicas del Zócalo. (Interesante leer el libro de Bernal Díaz del Castillo).

La gastronomía está por todos lados. La gente baila, tanto bailes folclóricos como no folclóricos, en las plazas y en los parques.

Disfrutamos de nuevo, para despedirnos, de otra pulquería, esta vez un local decorado en honor a Zapata, donde todo el mundo se sumaba al baile. E incluso nos invitaron a un espectáculo de lucha mexicana, que realmente fue todo un espectáculo, aunque creo que, para entenderlo, hay que ser mexicano.

Nos quedamos con las ganas de  más y, también, con muchas, muchas ganas de volver