Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo. He aquí algunos de esos momentos
domingo, 16 de junio de 2024
Por los Montes de Oca en btt. Burgos. 1 de junio 2024
lunes, 10 de junio de 2024
Trekking del Mgoum. Parte 3.Gargantas del Mgoum. De Taghreft a Ifasfas. Octubre 2023
El penúltimo día de trekking. Tras dejar el campo que nos esperó en la bajada del Mgoun, seguimos por valles de un riguroso mundo mineral para poco a poco empezar a vadear arroyos que se convertirían en nuestra senda después y que se encajaban más y más, hasta convertirse en una estrecha y espectacular garganta, con formas y colores de cuento, y que en algunos puntos hasta podíamos tocar sus paredes con los brazos extendidos. Un lugar para gastar carretes y carretes de fotos. Con final inesperado en un campamento de lujo en otro lugar mágico
lunes, 27 de mayo de 2024
Btt por San Martín de Unx. 25 mayo 2024
lunes, 13 de mayo de 2024
Espelunciecha y Arroyeras. 20 abril 2024
La ruta de hoy resultó ser mi última con esquís esta temporada, una pena. Sin embargo fue una buena idea. En un Pirineo donde la nieve solo se ve entreverada entre cumbres nos encontramos que las pistas del Portalet en Formigal permiten ponernos los esquís en el coche. Internet hace de las suyas y somos muchos con la misma idea.
Comenzamos por las pistas, llegamos hasta la base del collado de Espelunciecha donde una pala/corredor, de unos 40-45 grados, nos deja en dicho collado. De allí sin complicaciones a la cumbre, después un descenso por la norte rápido hacia los lagos del Anayet donde nos paramos a disfrutar de un pequeño almuerzo al sol .Ascendemos después al Arroyeras para enfilar un estupendo descenso por el barranco de Culibillas. Tanto disfrutamos que nos despistamos y nos pasamos el desvío que a nuestra izquierda nos debía llevar al refugio de la Cabaña de la Glera. Llegamos así hasta las pistas de Sarrios de Formigal, pero un poco antes, al saltar un bache me encuentro con un agujero con un buen arroyo debajo. Intento saltarlo pero no llevo ni velocidad ni técnica y me como el borde más lejano sin que el esquí salte. Siento mi pierna girar en espiral dentro de la bota mientras me magino lo peor. Dolorido, después de un buen rato consigo ponerme de pie, andar lo poco que tuvimos que portear hasta la nieve y foquear hasta el collado de Batallero para descender definitivamente hasta el coche de aquellas maneras. Como dije, se acaba la temporada de esquí, una temporada escasa de nieve porque no ha caído, por las obligaciones y finalmente por la lesión que me dejó esta caída y que me impedirá salir a la montaña una temporada
miércoles, 1 de mayo de 2024
Kosovo y Albania con esquís. Parte 2. Febrero 2024
Y siguiendo con el viaje volvemos a la pequeña estación de esquí de Arxena. La idea es hacer una travesía que desde las montañas que coronan esta estación baje a Restelicë. Un pueblo que, visto desde arriba, se ve como de cuento, ocupando un amplio collado. Después pasaríamos un segundo collado para descender a la estación. Pero cuando después de dos cimas suaves descendemos hacia el pueblo, la nieve se acaba pronto, llegando caminando hasta el pueblito. Nos sentimos raros andando por sus empinadas callejuelas con las botas de travesía y los esquís a la espalda. Llegamos así al centro del pueblo, delante de su mezquita se nos acercan los adolescentes con curiosidad. También un tipo que parecía ser una autoridad y que se empeñó en darnos conversación en italiano. No sé si al final cayó en que le entendíamos la mitad. Nos dimos cuenta entonces que el collado pendiente estaba al menos a dos horas y sin nada de nieve. En esas condiciones llegaríamos al anochecer y el descenso tendríamos que hacerlo a oscuras. Así que decidimos llamar al hotel que mandó un todoterreno a buscarnos
Viendo que no hay mucha nieve y que parece que en Kosovo hay algo más, retrasamos el paso a Albania que nos tocaba al día siguiente. Vemos en el mapa que desde parte una carretera que desde Dragas por un collado a más de dos mil metros pasa a Macedonia. Decidimos seguir por esa carretera hasta donde nos permita la nieve. Fue un acierto. Esquís desde el coche, día disfrutón por suaves pendiente y descensos con buena nieve
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| Tal vez, primeras con esquís en Brazovica |
Esa misma tarde pasamos ya Albania con el objetivo de intentar el punto culminante del viaje: el Korab, la cima más alta de Albania y Macedonia. En el traslado tuvimos, para mí, el momento más peligroso del viaje. A Jordi le tocó conducir de noche por las estrechas y retorcidas carreteras albanesas. Atravesábamos pueblos sin ninguna iluminación donde la gente, vestida con ropas oscuras, caminaba por estas carreteras sin arcén, imaginamos que camino de las mezquitas, pero eran como fantasmas oscuros que aparecían en cualquier momento al lado del coche. Además de vez en cuando nos encontramos con boquetes en el asfalto sin más señalización que unas piedras alrededor. Llegamos así a nuestro alojamiento, donde la familia nos reservó una cena en un restaurante de la zona. Llegamos y en el parking varios coches de alta gama, dentro los paisanos eran como otros cualquiera, como los que nos habíamos cruzado por estos pueblitos. El cordero a la brasa que nos sirvieron va a ser difícil de olvidar
Y llega el último día, con un tiempo perfecto pasa rápido la
hora y pico de porteo que tuvimos hasta calzar esquís. Con cuchillas llegamos
por pendientes moderadas hasta unos 200 metros de la cima donde ponemos
crampones. Llegamos todos arriba, disfrutamos del amplio paisaje de montañas, y
nos regodeamos haciendo fotos antes de emprender el último descenso, que con un
predominio de nieve dura que no transformó, nos llevaría andando hasta otro de estos pueblitos típicos de este
viaje, con su mezquita dominando el pueblo. No queda sino volver a casa y dar
gracias a Begoña, Jordi, Alberto, Javi, Mariaja, Quique, Joaquín y Josema por compartir este viaje
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| Con Begoña, felices en la cumbre del Korab |
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| Así da gusto |
lunes, 8 de abril de 2024
Pico Lecherines.17 de marzo de 2024
Igual me repito, pero hay ansia de nieve después de un año tan miserable en cuanto al blanco elemento. Así, nos juntamos una buena cuadrilla para hacer el Pico Lecherines. Fue una buena alternativa al frecuentado Aspe. Todavía con nieve abundante, de hecho, los últimos kilómetros de la carretera los hicimos con los esquís puestos.
El sol pronto está alto y calienta, pero giramos enseguida al oeste entrando en un valle en sombra que nos lleva a la base de una muy larga pala que con cuchillas nos lleva al Collado de Estiviellas, donde dejaríamos los esquís para, por un sencillo corredor, subir a la cumbre. El descenso del collado empezó siendo una maravilla, pero cuando pasamos de la sombra al sol enseguida se transformó en nieve enganchona y tuercerodillas. Y así, con cuidado, pero con nieve hasta los coches, kilómetros más abajo de donde generalmente se calzan los esquís, acabamos esta estupenda ruta
jueves, 4 de abril de 2024
Chipeta , Petraficha y Quimboa.16 marzo 2024
Este final de invierno nos ha traído un regalo en forma de
un buen paquete de nieve, lo que nos va a
permitir hacer esta ruta que incluso un año normal es difícil encontrar
en condiciones .Así, una calurosa mañana de mediados de marzo, nos juntamos con
los esquís José Mayora y yo ,y otro Javier,
que va a hacer la misma ruta con raquetas.
Salimos desde
el mismo Camping de Oza por la carretera
con los esquís puestos ,al final de la pista giramos bruscamente hacia la izquierda hacia
el Collado de Petraficha , al llegar, nuevo giro a nuestra
izquierda y con
cuchillas coronaremos la primera cumbre, la del Chipeta Alto. Descendemos de nuevo al collado para
encaramarnos al cordal que une el Petraficha y el Quimboa Alto. Tras recorrer estas cumbres iniciamos el
descenso con unos giros de calidad al principio para enseguida transformarse en
una nieve pastosa, muy profunda y muy difícil de esquiar. Vamos esperando a
Javier, que con raquetas se está dando una paliza tremenda, sobre todo porque no se detiene para no quedarse muy atrás, sin embargo
nunca tuvo un mal gesto ni una mala cara.
Este chaval está más fuerte que el vinagre.
Cerramos la ruta circular viendo como la pista nevada, entre
las altas temperaturas y las orugas de unos camiones militares,
se ha quedado ya sin nieve. Pero ha sido un lujo recorrer este rincón con un ambiente tan invernal en un año miserable de nieves






