Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo.
He aquí algunos de esos momentos
La Sierra de Guerinda tendrá posiblemente el mayor parque de aerogeneradores de Navarra, pero, a pesar del destrozo medioambiental que esto ha supuesto, hay rincones todavía que invitan a su visita.
Esta ruta (video mas largo en este enlace) parte de Tafalla, bordea el Canal de Navarra para, en un momento dado, girar 90 grados y, ya por mitad del pinar, subir hasta la ermita de Santa Zita. Situada en un lugar raro para una ermita, escondida en una media ladera entre pinares, no la ves hasta que te encuentras encima.
De aquí arranca una pista/camino que bordea esta sierra por su ladera sur, en una pendiente suave, mantenida y larga, hasta que se encara a lo alto, al reconstruido molino de Olleta, el único molino de viento que hay en Navarra.
Continúa por las pistas del parque hasta que, en un momento, tomo una larga senda —de inicio escondido— que baja sin pausa hasta Pueyo.
No queda sino rodar rápido por la pista que nos lleva al punto de origen en Tafalla.
Una ruta que me sorprendió. Tanto por conocer el enclave de
Santa Elena de Abaiz, como por el destrozo que ha hecho este verano el fuego.
Me dejó impresionado. Santa Elena de Abaiz es una iglesia románica parcialmente
reconstruida por los vecinos del cercano pueblo de Lerga que parece estar en
mitad de ningún sitio. Ya está documentada ya en el siglo XI y por tanto
podría ser el edifico más antiguo de Navarra. El sendero que aquí acaba, lo
hace por el filo de una cresta, y con unas vistas estupendas. A continuación toca
pista, rodeada de los restos que el fuego ha dejado del bosque. No me hago una
idea de lo que debió ser esto, pero si de la extensión del daño. En este
entorno casi cataclísmico discurren los senderos que bordean el Txutxu alto,
cumbre de la Sierra de la Guerinda y el de Barbachete. Sin embargo son disfrutones a tope. Y tampoco ardió todo, un buen tramo discurre
por senderos en un precioso bosque de encinas con sus mejores galas otoñales.
Una maravilla que no imaginaba que me podría encontrar por aquí
La sierra de Guerinda se
encuentra situada en el centro de Navarra, entre los municipios de Tafalla, San
Martín de Unx, Leoz, y Lerga. Se considera la última estribación al sur del
prepirineo dando paso a los grandes llanos de la Ribera Navarra. En él se
encuentra el parque eólico más grande de la comunidad, sin embargo esta ruta
bordea sus vertientes sur y este para continuar un pequeño tramo por dicho parque y finalizar
bajando por su cara noroeste. Para ello salgo de Tafalla siguiendo el ramal
asfaltado que bordea el Canal de Navarra. En unos siete kilómetros hace un giro brusco a la izquierda para tomar
una pista que pronto nos mete por sendas entre pinares. Continúo por caminos solo transitados
imagino por cazadores que van bordeando el este de la sierra hasta que se abre
cerca del Molino de Olleta. Este es una reconstrucción de un molino de viento
del siglo XVII, ejemplo raro en Navarra pues la abundancia de agua no hacía
necesario estás construcciones, más caras y de más difícil manejo.
Llegando al Molino de Olleta
Molino de Olleta
Tras un rápido tramo por las pistas del parque eólico en un momento dado y estando pendiente del GPS hago un giro brusco a la derecha en un discreto vallado para ganado para, entre monte bajo, seguir trazas de senda que parecen haber sido hechas por el ganado. No sé si me he equivocado o es un tramo muy poco transitado porque es difícil de seguir. Pero llega un punto en que se une a un sendero con rodadas de moto que lo hace mucho más sencillo. Finalmente y tras atravesar un sembrado el sendero se hace muy estrecho y cerrado dando la sensación de que no podré pasar, sin embargo no hay ni un solo obstáculo y rápidamente me deja en una pista de saca de madera al otro lado de la carretera nacional que da acceso a Pueyo. Ya en el pueblo doy unas cuántas vueltas para buscar la pista que me llevaría hasta Tafalla.
Ha resultado una ruta variada, alejada de los molinos y que desde luego hay que evitar en días de barro.