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miércoles, 7 de febrero de 2018

Nepal 2017: Trekking del Manaslu. Noviembre 2017. Parte 2.Larke Pass y vuelta a Kathmandú

Y después de subir al campo base del Manaslu, preciosa etapa donde sus 4800 m se hicieron notar y donde descubrimos lo que es un campo base de gente con posibles (y equipo de filmación), pues allí estaba el equipo de Hans Kammenlander que intentó sin éxito el ochomil que le faltaba para coronar los catorce.







   Al día siguiente tendríamos una etapa corta a Samdo, a casi 3900 m donde daríamos un corto paseo a un mirador para mejorar la aclimatación para el día siguiente  que tocaba la etapa reina, el paso del Larke Pass.

 Al final llega el día clave, salimos muy de noche, a las cuatro de la mañana creo recordar, hace frío y el paso es lento, que la  altitud obliga y debemos atravesar el Larke Pass, de unos 5300 m para bajar después a Bimthang a 3720 m, completando así una etapa muy larga. El día resultó una maravilla, el paso tranquilo permitió disfrutar del amanecer y del cielo limpio que nos recibió al llegar a Dharmasala, otro fin de etapa -que nos saltamos- en un frío lugar formado por varias tiendas y un desvencijado lodge. Seguiremos por un tendido sendero, impresionados por las  verticales paredes de hielo que nos rodean y la amplitud del lugar. Me acuerdo mucho de Félix, que intentó el Larkya Peak hace unos años, preciosa montaña que ahora nos vigila. Lentamente llegamos al Larke Pass, el momento es de alegría, el marco emociona pero hay que bajar, y así en un largo descenso mirando las paredes inmensas del Himlung Himal que tenemos enfrente y bordeados de espectaculares glaciares llegamos al final de la etapa.


 Los días siguientes  son ya de vuelta, el primer día tras el Larke Pass los vivos colores del otoño nos acompañan, la vegetación  y los rasgos de la gente también cambian, llega de nuevo el calor y a pocos días del final coincidimos con las etapas del Trekking de los Anapurnas. Mucha gente en dirección contraria  y mucha pista, menos mal que se van abriendo caminos alternativos que nos devuelven a los arrozales hasta llegar a la civilización.



El Larke Pass se adivina al fondo


en el Larke Pass
Himlung Himal enfrente


bajando del Larke Pass


Así de majos son aquí  los chavales
   Queda disfrutar de Kathmandú, de Patan y Bhaktapur, de sus callejuelas y sus gentes. Y como no puede ser de otra forma  ya empiezan  a enredarnos la cabeza nuevas ideas de posibles planes, viajes y montañas…


Narasinja, avatar del dios hindú Visnú

Batsala Durga.Bhaktapur
Paisanos de Patán
Rickshaws
monje budista mahayana




lunes, 29 de enero de 2018

Nepal 2017.Trekking del Manaslu. Noviembre 2017. Parte 1.Kathmandú y trekking hasta campo base del Manaslu

Boudhanath




 Y de nuevo aterrizo en Kathmandú, llego con mucha ilusión por los buenos recuerdos que me trae esta tierra, sus gentes y sus montañas. También con cierta incertidumbre por como encontraría el país tras el terremoto de 2015. A primera vista la vida sigue igual, el barrio de los guiris sí que estaba más limpio, más decorado y con más policía también, de hecho no vi “niños de la calle “que tan frecuentes eran. Las calles ya estaban adoquinadas, el alcantarillado parecía finalizado e incluso ya había una calle peatonal rodeada de edificios nuevos, imagino que habrían aprovechado los derrumbes y espero que solo eso

Otra cosa es cuando visitamos los lugares turísticos del centro de la ciudad, en todos se cobra entrada, unos 10 euros, que se supone que ayudarían a la restauración de monumentos. Durbar Square seguía siendo una bonita plaza pero tenía un punto triste, edificios enteros brillaban por su ausencia, y del resto la mitad estaban apuntalados, Swayambhunath tenía partes tapadas con andamios y alguna zona apuntalada, Boudhanath y Pashupatinath no parecían estar dañados. Otra cosa era lo que vimos callejeando entre los templos y fuera de Thamel (el barrio  de los turistas), faltaban manzanas enteras y algunas estaban  en lenta reconstrucción. Para los que conocimos Kathmandú hace años es bastante impresionante, no me puedo imaginar  lo  que pudo haber sido aquel gran  terremoto ni sus réplicas posteriores




  Siguiendo con el viaje, tras un día de turismo y papeleo salimos en bus un grupo numeroso formado por guipuzcoanos, valencianos, una gallega, una bilbaína, un catalán y yo, el navarro. Un viaje largo y en el que pasamos mucho miedo al ver en muchas ocasionas por la ventanilla el río muchísimos metros muy abajo sin apreciar casi el borde de la precaria pista de tierra. Fue sin duda lo más peligroso de todo el viaje.Nos bajaremos en Arughat Bazaar, donde empezaríamos a andar el día siguiente.





Esta vez no hay idea de cumbre, el punto más alto sería el Larke Pass, con escasos 5200 m de altitud, es un viaje para disfrutar andando y contemplando.




En esta primera mitad caminaríamos por las laderas del barranco que forma el Budhi Gandaki, en un continuo sube y baja y paso de una vertiente a la otra. El camino atraviesa constantemente la vida de los nepalíes, sus pueblos, sus trabajos en los cultivos, la colada, los juegos de los niños y el continuo trajín de portadores. Durante los 6 ó 7 primeros días caminamos ascendiendo lentamente por este barranco, con el estruendo de fondo del río, hasta que al final se hace el silencio  al llegar a Samagaun. Este es un punto importante pues desde aquí ascenderíamos al campo base del Manaslu, a 4800 m, etapa importante de aclimatación para el próximo paso del Larke Pass.
Manaslu al amanecer desde Samagaun


impresionantes vistas subiendo al campo base del Manaslu

En esta primera parte del trekking cambiamos de una zona casi selvática a cultivos de arroz y a zonas de pastos, de cultura hindú a mezcla hindú-budista a puramente budista, llegando al final a pueblos de rasgos tibetanos, con trajes, arquitectura y lengua ya también tibetana El budismo en estas últimas etapas es omnipresente, templos, banderas, ruedas y piedras de oración, shorten y puertas de entrada a los pueblos con motivos budistas nos acompañaron casi a cada a cada paso