Para muchas culturas las montañas han sido y son lugares sagrados. Tierras que separan naciones y unen pueblos, lugares donde el hombre percibe fuerzas que apenas entiende y que sintiendo su intensidad,"se siente" libre. Y así busca su fuerza, su energía, su placer, en las alturas, en los vientos, en los colores, en los otros. Compartiendo el mundo con los dioses...Y yo me incluyo.
He aquí algunos de esos momentos
Primera
salida del Club Deportivo Navarra de esquí de montaña después de un año y medio tras
suspenderlas por la pandemia. Los cambios organizativos por seguridad le quitan
algún aliciente, pero aun así, la esperábamos con ganas
Las condiciones del Pirineo ahora están difíciles, después de
casi mes y medio sin nevadas, con días de lluvia y frío, el Pirineo es un mar
de montañas de hielo. El Aspe,bonita
montaña con un estupendo descenso
orientado al sur, es una buena opción en estos días.
Comenzamos con un corto porteo y enseguida llega la nieve-hielo. Subimos por nieve-espejo con el crujido del crampón -que
hoy tiene que ser de acero- de fondo. Pero en cuanto la pendiente tumba, el sol
empieza a hacer su trabajo y podemos poner los esquís que ya no quitaremos
hasta la base de la última pala. Todo está previsto y por eso salimos tarde y
subimos despacio. Hay que dar tiempo a que la nieve transforme. Y así, quién lo
diría en otras orientaciones, arrancamos la bajada a una hora que generalmente estaríamos
eh la mesa esperando a comer, pero con
buena nieve que, disfrutando como nos gusta, nos dejaría muy cerca de los coches
Y sigo en Karacol, el mayor centro de esquí
del país, donde pasamos la única noche en hotel pero que no fue mejor que
otras, fuera enyurtas o encasas particulares
El día siguiente amaneció con mal tiempo, así que
aprovechamos para esquiar en la estación. La nieve también escasea pero
disfrutamos en sus pistas entre árboles. Hubo momentos muy curiosos, la
gente se nos acercaba pues éramos los únicos europeos que andaban por allí, los
remontes también tenían su aquel, sin ser tan viejos como los de las pistas de
Ak Tash, procedían de pistas de esquí de los Alpes de los años 90, en algunas
todavía estaban los carteles de las Olimpiadas del 92. Después de estar todo el
día esquiando viajamos a nuestro siguiente destino, el pueblo de Jyrgalan, mientras que por la carretera vamos viendo que cada vez hay más nieve. Jyrgalan es un pueblecito minero donde dos familias han habilitado sus
casas para acoger a turistas. Estas son por fuera como otras muchas del país,
de aspecto un poco destartalado, por dentro incluso a veces parece quela obra no se ha terminado, sin embargo están
impolutas y con el frío que hace la calefacción es estupenda. Como hasta ahora, la
hospitalidad de los dueños es exquisita. Son gente muy amable y cercana. Ya nos
esperaban con grandes cantidades de comida en lamesa del salón quesiempre tendría dulces dispuestos.
En Karakol
La mañana siguiente vuelve a salir con mal tiempo,
nievapero no nos quedamos en casa.
Empezamos el dïa subiendo por amplias laderas de moderada pendiente con bastante
nieve por otra de estas montañas sin nombre hasta donde la seguridad nos
aconseja. Hay una estupenda nieve polvo que algunos nos hace volver a subir
hasta que la cosa se pone peligrosa.
Daremos después una vuelta por el pueblo completamente
nevado, sin embargo debe haber bastante menos nieve y menos frío de lo que
corresponde para esta época del año, el cambio climático
aquí también es evidente. Por el camino vamos sorteando ganado que se encuentra
tanto en mitad de la calle cómo dentro de las fincas, visitamos el colegio
local donde la profesora está encantada de que unos europeos vengan a conocer
su país, nos llama mucho la atención las continuas referencias a los grandes
de su historia, pero con la ausenciade
personajes de la era soviética. Tenían una clase que entendí que era de preparación para el ejército,empapelada con uniformes militares y dos
grandes posters con tipos de kalashnikov y su despiece. Otro mundo. Pero los
mejores momentos fueron sin duda cuando una clase nos hizo una exhibición
espontánea de coreografía en inglés y la respuesta de Javier cantándoles
una copla.
primer día en Jyrgalan (foto de Hugo Cózar)
En el siguiente amanecer no hay ni una nube en el cielo
y la nieve recién caída hace prometer un día perfecto, eso sí hace
bastante más frío. Subimos por otra vertiente de la zona hasta donde acaba la
nieve esquiable cerca de la cumbre de, otra,montaña desconocida.
El descenso vuelve a ser de powder del bueno, tanto es así
que algunos del grupo volvemos a repetir la misma cima, ya a unas horas un poco
tardías pero eso permitió llegar arriba con unas preciosas últimas luces de atardecer.
segundo día en Jyrgalan
foto de Hugo Cózar
foto de Hugo Cózar
foto de Hugo Cózar
foto de Hugo Cózar
Nuestro último día en el pueblo despierta complicado, nieva,hace
viento y según los dueños de la casa estamos a unos 17-18 grados bajo cero. Aun
así Hugo y yo salimos a dar un paseo, sin embargo la dureza del tiempo, los
grandes espesores acumulados que dificultan muchísimo abrir huella y la
poca visibilidad nos hacen darnos la
vuelta relativamente pronto.
Esta misma tarde iniciaremos el viaje de retorno a Biskek
pero pasaremos la noche por el camino. La dueña de la casa de Jyrgalan
nos acompaña para que le acercáramos a ver a un familiar, pero al cabo de unos
kilómetros nos para junto a un coche en una curva, se baja entonces su conductor
que de pronto sacaun montón de
pantuflas de lana artesanales que nos dio a cada uno. ¿Qué mejor muestra de su
hospitalidad?
Ya de camino al alojamiento visitamos el lago de Issyk-Kul. Las
orillas nevadas, las aguas tranquilas y la luz tamizada de una tarde de invierno
le daban a las montañas del horizonte unos colores muy muy
especiales. En la lejanía del agua se veía una tormenta que cuando nos íbamos llegó hasta nosotros transformando las carreteras limpias en el
invierno que volvió de golpe.
Pero antes de irnos, visitamos unas termas próximas a la orilla, dudamos pues tenemos quequedarnos en bañador a la intemperie perodecidimos bañarnos. Fue un auténtico placer,
corrimos muertos de frío a meternos en el agua pero una vez dentro no había
forma de salir y cuando lo hicimos la salida no tuvo nada que ver. De hecho se
nos quitó el frío y aún recuerdo la sensación de relajo que quedó.
en el lago Issik Kul
El último día fue de traslado a la capital, una vez allí nos
volvió a sorprender sus edificios soviéticos de cemento, pero muchos con su diseño y algunosdecorados con
mosaicos. Hay muchos parques y unas amplísimas plazas que se destinarían para los desfiles y los grandes actos en
tiempos de la URSS .Acabaríamos el día cenando –muy bien- en uno de los mejores
restaurantes de la ciudad, animado por bailes locales, No nos quedaría después sino
llegar al hostel, recoger bártulos, echarnos una hora como mucho algunos y con
mucha pena despedirnos del país. Ha sido un viaje conmezcla
de cultura y montaña difícilmente repetible y con ungrupo estupendo. Un viaje de aprendizaje de historia y de cultura del mundo
nuevo que supone para mí Asia Central, y de un aprendizaje también para mí de esquí
en powder del bueno. Unas nieves que el Pirineo casi no existen y difíciles de
encontrar en otras cordilleras
Cuando propusimos una salida de esquí de travesía para hoy, muchos se lo tomaron con coña.pero buscando mira, menudo día de esquí. Para ello subimos por la pista que desde Hoz de Jaca llega a las pistas de esquí de Panticosa, dejando el coche donde empezaba la nieve, esta vez un poco por encima de donde acaba el teleférico, al principio esquivando alguna piedra pero pronto empieza a estar todo bien tapado.
Empezamos subiendo por las pistas:
Las paredes de Peña Sabocos siempre impresionan.
El Pirineo verde a finales de Diciembre
Nos vamos acercando al corredor
En el corredor, unos cargan los esquís, otros no lo tenemos tan claro.
Pico a poco vamos subiendo por la arista, una vez pasado el corredor
Midi, Peyreget y Formigal con muy poca nieve
Disfrutando en la cumbre, la temperatura perfecta.
Toca deshacer lo andado
La nieve costra, al no dar el sol en todo el día, no transformó.Revolcones asegurados:
Y las últimas ascensiones de esta semana estupenda. El último día repetimos monte, y es que el pronóstico del tiempo era malo, pensamos entonces que en esas condiciones la mejor opción era esquiar protegidos por el bosque, recordando la estupenda nieve polvo que allí encontramos. Al final la meteo mejoró y llegamos hasta la cima, bajando después por otra vertiente y finalizando la última esquiada con un inmejorable sabor de boca. Ya no nos quedaba sino hacer las maletas y despedirnos de este maravilloso lugar. Seguro que mas de uno repite, ¿verdad Edu, Gerardo, Mikel, Fermín, Jorge, Gari, Miguel Angel? .Yo ya lo he hecho.
Y por segundo año consecutivo viajamos a los Alpes de Lyngen, volvemos a esquiar por encima del Círculo Polar Artico, a esos 70 grados de latitud norte. El año pasado nos despedimos diciendo que era una sitio para volver y así ha sido. Además vamos los 4 del año anterior con 4 amigos mas.Algún monte repetimos, buscando aquel descenso que tanto nos gustó, también repetimos la última ascensión, pues el mal tiempo previsto hacía pensar qne era un mal día para actividad un poco compleja y que podríamos esquiar en los bosques de sus laderas, aunque al final disfrutamos de una bonita circular. Y las nuevas montañas tuvieron su plus de aventura, pues no teníamos información, ni tracks y solo un mapa de escala tan grande como para no saber como podría ser el terreno.
Como esperamos, disfrutamos mucho de su luz, los colores, las montanas y sus descensos,tanto los repetidores como los nuevos, que también acabaron deseando volver
Segundo día de la travesía. Como se preveía el tiempo no hacía aconsejable subir al Frondiellas para bajar al embalse de La Sarra, donde se habían dejado algunos coches para volver al Balneario. Así que lo optamos por llegar al mismo destino, atravesando el Collado de Sanchacollons, y de paso hacer una cima nueva.El descenso espectacular
Iniciamos esta ruta por el sendero que sale por detrás del refugio Casa de Piedra en el Balneario de Panticosa, camino de los Ibones de Bachimaña. En esta ocasión nos ponemos los esquís un poco antes de la Cuesta del Fraile,bordeamos a continuación el Ibón de Bachimaña Inferior por su derecha, pasando junto al refugio del mismo nombre, después cruzamos las aguas del Ibón de Bachimaña Superior y en su cabecera foqueamos por encima del barranco que baja de los Ibones de Bramatuero,los cruzamos y al llegar a la cabecera del superior giramos a nuestra derecha hasta colocarnos en la base del Pico Serrato, Foquearemos hasta donde nuestra habilidad nos aconseje llegando a la base de un tumbado corredor que nos lleva cerca de la cumbre que se alcanza por una corta arista. Tras volver a los esquís continuamos hacia nuestra derecha hasta el collado que separa las cumbres del Serrato y del Diente de Batanes desde donde rápidamente podremos ascender con los esquís puestos a esta última cima que se encuentra a nuestra izquierda. El descenso , una vez de vuelta en el collado discurre por los Ibones de Serrato y por las laderas sur de los Picos de Lavaza y de los también llamados Picos de Serrato para enfilar directos hacia el Balneario
Salida organizada por el Club Deportivo Navarra.Partiendo del Portalet cruzamos el Col de Bious Ou de Liou para bajar hasta la cabaña de Gave de Bious , ascendemos después por el suave valle de Ruisseau de Rébec hasta el Pico de Astún para en rápido descenso llegar a las pitas de esqui de Astún
Os dejo el track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=11994818
Mañanera desde la estación de Astún , combinable con esquí de pista el resto de la jornada, como parte de una circular a través de la vertiente francesa o como hacen muchos corredores de esqui de travesía, entrenando en sus laderas
Ese días salimos por cabezonería. La previsión era mala. Camino del Pirineo llovía con ganas y las montañas estaban escondidas en el gris. La idea era cansarnos un poco foqueando por pistas pero al llegar vimos como se veían las cumbres y cambiamos de planes. Al final disfrutamos de dos de los montes mas cercanos a la estación. Sencillos pero muy agradecidos
Un lugar con mucha historia: Astobiskar, también conocido como Alto de Napoleón, pues por el Collado de Lepoeder pasó el corso con sus cañones en la Guerra de la Independencia por miedo a que le pasara como a su paisano Roldan mas abajo. Paseando por estos parajes hay que reconocer que el viajecito tendría su miga.
En este febrero de tanta nieve lugares mas altos eran peligrosos. Seguía la nieve al lado de casa, así que había que aprovechar. El tiempo fue peor de lo previsto, incluso dimos unas vueltas por arriba perdidos en la niebla buscando el camino de bajada. A cambio tuvimos unos espesores espectaculares para girar
Como me pasa de vez en cuando me quedé en la GoPro en seguida sin batería. Decidí experimentar con el móvil.por eso la diferencia de calidad. Es lo que tiene la tecnología...
Una clásica. Nos esperaba un monte apreciado por todos, amable y disfrutón. También un largo descenso. Y así fue, aunque no pisamos la cumbre porque se nos hizo tarde. Pero el viento que soplaba unido a la cautela necesaria por las condiciones (nieve nueva, viento y frío), hizo que no hollarla no nos importara demasiado
El descenso no defraudó, vigilados por las imponentes Agujas de Ansabere seguimos disfrutando de la nieve polvo en el bosque que nos deslizó con los esquís puestos hasta el mismo autobús